Un estudio de la Universidad Rockefeller, en EE UU, identifica el sistema neuronal que transforma señales sociales en movimientos coordinados del rostro. El trabajo muestra que distintas áreas cerebrales actúan de forma integrada, cada una con su propio ritmo, para generar gestos emocionales y voluntarios.
Más allá de las molestias digestivas puntuales, los cambios propios de estas fechas pueden tener efectos menos visibles pero relevantes en el equilibrio interno del organismo. La microbiota intestinal actúa como un termómetro sensible de nuestros hábitos y responde rápidamente a los desajustes navideños.
Un estudio revela que las personas con trastornos del lenguaje tras un accidente cerebro cardiovascular presentan diferencias significativas en la actividad cerebral respecto a individuos sanos, lo que ayuda a explicar por qué algunas tienen dificultades para procesar y comprender el lenguaje hablado.
Un nuevo sensor molecular permite observar en tiempo real cómo las neuronas reciben información química. El hallazgo amplía la comprensión de cómo se transmite y se integra la información en el cerebro.
Un trabajo en ratones analiza cómo el hígado intenta adaptarse a una sobrecarga prolongada de grasa y cómo esa respuesta, pensada para resistir el daño, puede volverse perjudicial con el paso de los años.
Un equipo científico español ha desarrollado un tratamiento basado en el uso de linfocitos modificados genéticamente, conocidos como células CAR-T, que facilita la eliminación de células tumorales y ofrece una alternativa más segura y eficaz frente a las terapias convencionales.
El neurobiólogo madrileño advierte que la capacidad de descifrar la mente humana está cada vez más cerca y urge a definir normas éticas globales. En España se trabaja en propuestas legislativas y en un centro especializado para abordar reto.
Investigadores del MIT han desarrollado un método para reforzar transitoriamente el sistema inmunitario de roedores de edad avanzada. El tratamiento, basado en ARNm encapsulado en nanopartículas lipídicas, convierte el hígado en una ‘fábrica’ de señales que favorecen la producción y diversidad de linfocitos T, mejoran la respuesta de las defensas y refuerzan la eficacia de terapias contra el cáncer.
Un estudio en pacientes con cáncer avanzado demuestra que el análisis del ADN tumoral circulante en sangre permite anticipar la respuesta a la inmunoterapia. La técnica también facilita el seguimiento de la evolución de la enfermedad.
Nuestro cerebro utiliza un mecanismo común para procesar el lenguaje, ya sea a través del oído o de la vista, y ajusta su precisión con la experiencia. Un estudio del BCBL de San Sebastián amplía además la red lingüística a nuevas áreas cerebrales gracias al análisis de las lenguas de signos.