Unos meses antes de la cumbre del clima que se celebra en Copenhague (Dinamarca) a finales de año, científicos de la Universidad de Princeton (EE UU) han desarrollado una nueva forma de dividir la responsabilidad de las emisiones de carbono entre los países. El método, que se publica esta semana on line en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), se centra en identificar a los individuos más contaminadores del mundo para calcular la responsabilidad que cada país en la reducción de CO2.
Los tres equipos líderes en el campo de la astrofísica de rayos gamma de muy alta energía - MAGIC, H.E.S.S. y VERITAS -, en colaboración con un grupo de radioastrónomos, han descubierto la localización exacta de la región de aceleración de partículas en la vecina radiogalaxia gigante Messier 87, situada a unos 55 millones de años luz de la Tierra, según publica esta semana la revista Science.
Científicos estadounidenses demuestran que el fenómeno meteorológico El Niño puede cambiar y provocar un número mayor de huracanes con mayor probabilidad de llegar a tierra. La investigación, que se publica ahora en Science, estudia este nuevo tipo de fenómeno que se forma en el Pacífico central y no en el oriental como El Niño normal.
El Gobierno de Navarra, a través de la empresa pública Gestión Ambiental, Viveros y Repoblaciones de Navarra, S.A., lidera el proyecto europeo BIDUR, una iniciativa que tiene por objeto la mejora de los ríos Bidasoa y Urumea. El proyecto, en el que también participan la Diputación Foral de Guipúzcoa, Nekazal Ikerketa & Teknologia y el servicio de medio ambiente del Consejo General de Pirineos Atlánticos, se ha puesto en marcha en un acto que ha tenido lugar en el parque natural del Señorío de Bertiz
Nuevo mapa global obtenido con el radiómetro japonés ASTER. Foto: NASA.
La tasa de pérdida de las praderas submarinas se acelera en todo el planeta, de forma similar e incluso superior a las de otros ecosistemas amenazados, como los arrecifes de coral y los bosques tropicales. Estos son los resultados de la primera evaluación global sobre estos hábitats realizada por un equipo internacional en el que ha participado el oceanógrafo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Carlos Duarte. El análisis, que acaba de publicar la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias estadounidense (PNAS) en su último número, señala que el 58% de estos ecosistemas se encuentra en declive.
Los océanos desempeñan un papel fundamental en el ciclo del carbono en todo el planeta. Intercambian carbono con la atmósfera y absorben buena parte del CO2 de origen antropogénico. De la capacidad de almacenamiento de CO2 en el océano Pacífico ecuatorial durante último periodo glacial habla ahora un artículo firmado en la revista Nature por un equipo internacional en el que participan los geólogos Isabel Cacho y Leo Pena, miembros del GRC Geociencias Marinas de la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona.
Investigadores andaluces buscan nuevos tipos de microalgas marinas con el fin de diseñar un catálogo que permita clasificarlas atendiendo a su capacidad de captación de dióxido de carbono y a la utilidad de la biomasa obtenida. “Las microalgas captan la energía solar y la acumulan mediante la fotosíntesis, absorben CO2 y desprenden oxígeno, por lo que se trata de un sumidero natural. Además, se trata de una fuente renovable e ilimitada que no genera residuos tóxicos ni peligrosos”, asegura Jesús Forja Pajares, investigador principal del proyecto Capacidad de biocaptación de CO2 por microalgas marinas: implicaciones en el cambio global incentivado con 550.000 euros por la Consejería de Innovación.
Expertos de las Universidades de Almería y Granada aúnan sus esfuerzos para mitigar las consecuencias de un posible terremoto en el sudeste español. A partir del conocimiento de la peligrosidad sísmica local y en la vulnerabilidad de las construcciones y de los asentamientos de población existentes, los científicos pretenden estimar los daños y víctimas probables ante cada terremoto.
Los discos duros con los datos científicos del experimento Sunrise fueron recuperados el pasado viernes a última hora en la isla canadiense de Somerset. Se ha necesitado casi una semana para llegar hasta el lugar de aterrizaje, situado en una zona de difícil acceso.