La escasez creciente de agua dulce en la cuenca mediterránea es una de las principales causas por las que una de cada cinco libélulas y caballitos del diablo del Mediterráneo están amenazados de extinción en esta región. El nuevo informe realizado por la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) culpa también al cambio climático y a la degradación de los hábitats.
Este trabajo aporta información sobre los efectos de la variabilidad climática y su influencia sobre las características hidrológicas y la dinámica del plancton en los estuarios.
Cría recién nacida de foca monje en la reserva de Cabo Blanco en Nouadhibu (Mauritania).
Libélula Calopteryx splendens en la cuenca mediterránea.
La libélula Leucorrhinia pectoralis.
Por primera vez desde el siglo XV se ha registrado el nacimiento de una cría de foca monje en una playa de la reserva marítimo-terrestre de la península de Cabo Blanco (Mauritania). El acontecimiento, que se produjo la semana pasada, es de gran importancia para la conservación de la especie de la que, hasta el momento, sólo se tenían registros de alumbramientos en cuevas de la costa.
La amenaza mundial contra la polinización de las flores y la producción alimentaria de las cosechas, acentuada por el dramático descenso de las colmenas, se podría aplacar con un renovado enfoque hacia los polinizadores “silvestres”. Los planes agroambientales que animan a los apicultores a crear ambientes propicios para las abejas podrían ser clave a la hora de aumentar el número de polinizadores silvestres disponibles en el medio ambiente.
El abejorro Bombus ruderata está reapareciendo en mezclas de flores sembradas para fines agroecológicos.
Un estudio realizado por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), el Hospital Universitario de Getafe y la Fundación Jiménez Díaz ha demostrado que incluso durante un envejecimiento sano, en ausencia de enfermedades cardiovasculares, la capacidad vasodilatadora de las arterias humanas se reduce.