Un estudio liderado por el Instituto de Neurociencias ha detectado un aumento de la forma activa de la proteína meprin-β en las fases avanzadas de esta enfermedad neurodegenerativa. Según los resultados, la proteína podría usarse como indicador de la enfermedad.
Una nueva investigación estima que los nacidos en 2025 estarán más expuestos a condiciones de calor, sequedad y viento que favorecen la propagación de estos fuegos. Si se mantienen las políticas actuales, la exposición será especialmente elevada en el Mediterráneo, donde podría ser hasta 2,5 veces mayor que para quienes nacieron en 1950.
El consorcio internacional del TMT ha desestimado la isla canaria como ubicación para el establecimiento del telescopio óptico e infrarrojo, al rechazarse la propuesta económica del Gobierno. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades asegura que esto no cambia la apuesta de España por Canarias como referente en la astronomía.
Más allá de los estudios tradicionales sobre esta enfermedad neurodegenerativa, un centro de investigación español ha presentado un proyecto en el que expone que la mielina, la capa aislante de las neuronas, podría dañarse en las primeras etapas de la patología y estar involucrada en su desarrollo.