Aprender mates no tiene por qué ser duro o agotador, existen formas más amables de acercarse a esta asignatura y resolver sus problemáticas. Para los estudiantes, incentivar la flexibilidad matemática en el aula potenciaría el rendimiento académico y les ayudaría a afianzar conceptos o desarrollar la capacidad para transferir ese conocimiento.
Con motivo del Día Internacional de las Matemáticas, hablamos de esta disciplina que a menudo se percibe como abstracta o distante, pero que para quienes la estudian resulta profundamente fascinante. A través de la mirada de una estudiante universitaria de primer curso, nos acercamos a una de esas ideas matemáticas que conquistan por su sencillez aparente y la riqueza de los problemas que encierra.
Resulta frecuente que los más pequeños sufran dificultades a la hora de aprender esta disciplina. Un estudio sugiere que aquellos a los que les cuesta más podrían tener problemas no solo para procesar los números, sino también para adaptar sus sistemas de pensamiento.
Un informe de la Universidad de Comillas revela que, desde la revalorización de perfiles de grados como la Ingeniería Informática o Matemáticas hacia sectores como la inteligencia artificial o el Big Data, el porcentaje de alumnas ha descendido bruscamente. Además, la brecha entre géneros en áreas STEM apenas ha disminuido en los últimos años.
La Fundación BBVA distingue a los ingenieros belgas Joan Daemen y Vincent Rijmen, creadores del sistema de criptografía que protege millones de dispositivos y comunicaciones en todo el mundo. El jurado destaca su impacto decisivo en la privacidad y la confianza de la sociedad digital.
La ilusión por el sorteo más esperado del año contrasta con la realidad matemática: las probabilidades de obtener un premio son mucho menores de lo que se suele creer. Incluso contando el reintegro, la cifra apenas supera el 14 %, lejos del optimismo que rodea a la tradición.
Las matemáticas tienen fama de ser la materia más temida. No obstante, hay estudiantes que disfrutan tanto que piden más. ¿Cómo acompañar ese entusiasmo? Existen diversos programas gratuitos que les abren la puerta a un mundo de problemas desafiantes, cuya resolución requiere creatividad, esfuerzo y capacidad de aprender de los errores.
Un estudio observacional descarta el factor biológico del sesgo en matemáticas entre niños y niñas de primer y segundo ciclo. Eso sí, revela desigualdades en su rendimiento matemático, a favor de los varones, tras apenas cuatro meses de empezar las clases. Antes de acceder a los centros escolares tanto ellos como ellas tenían el mismo nivel en esta disciplina.
A lo largo de este curso escolar, el Pequeño Instituto de Matemáticas ha reunido semanalmente en el ICMAT a 150 de jóvenes de 12 a 18 años. Su principal ocupación: enfrentarse a desafíos matemáticos, de manera colaborativa, y, en el proceso, conocer a otras personas apasionadas por la disciplina.
En un mundo que durante siglos les negó el acceso al saber matemático, algunas se atrevieron a destacar en este campo. Desde una caja de ahorros fundada en un aula hasta la órbita de un cometa calculada a mano, estas pioneras no solo rompieron barreras, sino que redefinieron el sentido mismo de contar, calcular y enseñar.