¿Por qué estos insectos pican más a unas personas que a otras? ¿Qué es lo que más les atrae y cómo nos encuentran? Diferentes equipos científicos han estudiado el comportamiento de estos animales con respecto al olor y el calor corporal humano, e incluso han desarrollado películas protectoras que podrían ahuyentarlos. Los expertos recomiendan usar aceites y jabones de coco, evitar aguas estancadas en los hogares y, en última instancia, recurrir a repelentes registrados.
Tras una única dosis, la candidata de la biotecnológica francesa Valneva produjo niveles de anticuerpos neutralizantes contra esta enfermedad, transmitida por mosquitos, en el 99 % de los participantes. Solo un 2 % de los voluntarios del ensayo en fase 3 tuvo efectos adversos, calificados como leves o moderados por los investigadores.
Con cámaras de alta velocidad y microscopios, entomólogos de EE UU han logrado grabar por primera vez a larvas de mosquito cuando atrapan, en cuestión de milisegundos, a otras que les sirven de alimento.
Aunque ahora en verano nos acordamos más de estos insectos por su molesta presencia, en muchas partes del planeta causan graves problemas de salud e incluso la muerte. Esto se debe a que algunas especies son portadoras de enfermedades como la malaria, el dengue o la fiebre amarilla, entre otras. Un equipo de científicos ha creado un cuadro de mandos global para seguirles la pista.
Un estudio liderado por investigadores chinos muestra que estos virus pueden manipular el microbioma de la piel de sus huéspedes, alterar su olor y hacerlos más ‘apetitosos’ para los mosquitos vectores. El equipo ha observado en ratones que un medicamento usado contra el acné podría contrarrestar este efecto.
Las enfermedades que transmiten los mosquitos causan más de 700.000 muertes de seres humanos al año. Identificar qué sustancias químicas están implicadas en que el olor corporal de las aves los atraiga puede resultar útil en investigaciones para el control de estos insectos.
La reciente observación del mosquito Aedes japonicus en España, posible transmisor del virus del Nilo occidental y potencialmente del dengue y el chikungunya, amplía la lista de estos insectos en nuestro país. Una forma de controlarlos sería a través de los ácaros acuáticos, predadores de mosquitos e inocuos para el humano. Para ello, los científicos piden elaborar una guía de estos organismos tan biodiversos como desconocidos.
La sangre humana, en especial la de ciertas personas, no es lo que más les gusta a los mosquitos, protagonistas de nuestro #Cienciaalobestia. Un equipo de científicos ha estudiado por qué a estos insectos les atrae tanto el néctar de las flores, su principal fuente de alimento.