Dónde, cómo y en qué momento se desencadena un mecanismo molecular fundamental para el desarrollo de la enfermedad. Esto es lo que han descubierto científicos de la Universitat Autònoma de Barcelona, un hallazgo que permitirá diseñar estrategias para inactivarlo.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han desarrollado MONIPAR, un nuevo instrumento que permite el seguimiento de sus síntomas motores con teléfonos y relojes inteligentes. Esta patología neurodegenerativa crónica afecta a 160.000 personas en España y 8,5 millones en el mundo.
Un nuevo estudio señala que las deleciones, alteraciones del ADN mitocondrial que suponen la perdida de material genético, se producen años antes de la aparición de los síntomas motores y cognitivos de esta enfermedad.
Un equipo investigador de varios centros catalanes ha encontrado que el medicamento Rucaparib, usado en quimioterapia de tumores de ovario, mama y próstata, muestra una potencial actividad en neuronas derivadas de células madre de pacientes con esta enfermedad neurodegenerativa.
Los investigadores Ulrich Hartl, Arthur Horwich, Kazutoshi Mori y Peter Walter identificaron los procesos moleculares de los que depende el plegamiento de las proteínas, un mecanismo imprescindible para que lleven a cabo sus funciones en el organismo, así como la respuesta que se desencadena para repararlas o eliminarlas cuando no se pliegan adecuadamente.
El equipo suizo que ha desarrollado el nuevo dispositivo ya había logrado, con un sistema similar, que personas con paraplejia volvieran a caminar. Ahora lo ha aplicado con éxito a un francés de 62 años que tenía graves problemas de movilidad, causados por la enfermedad de Parkinson crónica. El neuroimplante ha permitido que camine con fluidez y que pueda subir y bajar escaleras sin caerse.
La Unión Europea finaliza este mes la financiación del monumental 'Human Brain Proyect' (Proyecto Cerebro Humano), uno de los mayores retos de la neurociencia del inicio de siglo. Gracias a la interacción entre esta disciplina, la informática, la ingeniería y las matemáticas, esta iniciativa internacional ha intentado modelar un cerebro virtual para lograr avances tecnológicos en medicina.
Investigadores europeos han identificado una importante relación entre una proteína llamada galectina-3 (gal3) y el párkinson. Como desempeña un papel crucial en el desarrollo y la progresión de esta enfermedad neurodegenerativa, podría ser una diana terapéutica de alto interés para su tratamiento.
Un estudio liderado por investigadores españoles ha demostrado, en macacos, que se puede administrar terapia genética frente a esta enfermedad neurodegenerativa en una zona específica del cerebro. Para lograrlo, han abierto temporalmente la barrera hematoencefálica con ultrasonidos focalizados.
Investigadores de EE UU y Alemania han comprobado, con más de mil personas, que un método denominado ‘ensayo de amplificación de la proteína alfa-sinucleína’ permite una detección temprana de esta enfermedad neurodegenerativa antes de que se produzca el daño cerebral.