Investigadores del Centro de Regulación Genómica de Barcelona muestran que el colágeno presenta en la célula una estructura distinta a la descrita hasta ahora. El hallazgo ayudaría a entender enfermedades asociadas a su exceso, como las fibrosis y algunos tumores.
Investigadores de la Universidad de Arizona y el CNIC descubren que las diminutas centrales energéticas de la célula se conectan directamente al núcleo —como si enchufaran un cargador— para alimentar los genes que construyen el corazón, el cerebro y el resto del organismo.
Un análisis de arqueología molecular con el superordenador MareNostrum demuestra que el ancestro de todos los eucariotas acumuló genes de varios grupos bacterianos y virus mucho antes de fusionarse con la mitocondria, lo que transforma el paradigma de la evolución celular.
El mapa apunta a nuevas funciones endocrinas en células inmunitarias, vasculares y grasas y describe redes de comunicación entre tejidos que podrían ayudar a anticipar efectos de fármacos como Ozempic. Este recurso se publicará en abierto como una herramienta para estudiar enfermedades endocrinas, obesidad y comunicación entre órganos.
La acidez del entorno celular puede alterar su funcionamiento interno sin modificar su pH. Un estudio describe la cadena de señales que conecta este cambio externo con fallos en el sistema de transporte celular y su implicación en enfermedades como cáncer, diabetes e infecciones.
Este microambiente entre las células del cerebro permite el movimiento de los neurotransmisores, lo que influye en la rapidez y en la precisión de la comunicación neuronal. El nuevo trabajo ha descubierto que este ‘hueco’ extracelular no es pasivo, como se creía hasta ahora, sino que posee un rol importante en el correcto funcionamiento del cerebro.
Investigadores españoles desarrollan una nueva estrategia para ‘programar’ la forma de tejidos biológicos in vitro. Este trabajo, publicado en la revista Science, demuestra que, por primera vez, es posible guiar sus fuerzas y silueta final al controlar la orientación de sus células, lo que permitiría nuevos avances en ingeniería de tejidos, robótica biohíbrida y el diseño de materiales inteligentes.
MitoCatch resuelve uno de los grandes retos del trasplante mitocondrial: dirigir estas estructuras energéticas a tipos celulares concretos. El estudio, liderado por la española Verónica Moreno, muestra resultados prometedores en células humanas, tejidos y modelos animales, y abre vías para tratar enfermedades relacionadas con alteraciones en el funcionamiento celular.
Algunos óvulos creados en el laboratorio fueron fecundados y alcanzaron las primeras fases del desarrollo embrionario. Aunque no prosperaron más allá del sexto día, este estudio demuestra que es posible inducir la formación de gametos humanos mediante reprogramación celular.
Un equipo de científicos, liderado por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid, ha desarrollado unas diminutas partículas capaces de guiar a células inmunitarias hasta el corazón de los tumores para conseguir la destrucción de las células malignas.