Un nuevo análisis de la organización internacional señala que la temperatura global se acerca al umbral de 1,5ºC por encima de los niveles preindustriales, lo que intensificará los impactos del cambio climático. Sin embargo, afirma que aún es posible reducir las temperaturas con una trayectoria de recorte de emisiones de gases.
Según el sistema MoMo, las muertes achacables a las altas temperaturas han alcanzado este verano una de las cifras más altas desde que hay registros, solo batida por los datos de 2003. En agosto, se habrían producido 2 147 de estos fallecimientos.
Las temperaturas récord registradas este verano confirman una tendencia especialmente acusada en esta cuenca, con efectos sobre el nivel del mar y los ecosistemas.
El pasado mes de julio fue, empatado con el de 2022, el mes más cálido en España de toda la serie histórica. El cambio climático causado por el ser humano está provocando un aumento de las temperaturas globales, y a ello se suma el arranque del fenómeno de El Niño, caracterizado por el calentamiento del agua superficial en el océano Pacífico y que afecta a los patrones climáticos globales.
Los días calurosos podrían sumar más de cuatro horas de temperaturas extremas a finales de siglo en un escenario de altas emisiones, según un estudio publicado en Nature Climate Change. El trabajo advierte además de que una parte de estos episodios quedaría fuera de las métricas habituales.
Al pasar cerca de espacios verdes como este parque madrileño, es habitual que los viandantes sientan una ligera brisa procedente de su interior. Investigadores españoles han comparado la temperatura ambiental próxima al Retiro con la de las calles de alrededor.
Las cifras varían porque unas contabilizan únicamente los fallecimientos causados de forma directa por las altas temperaturas, mientras que otras estiman también su impacto sobre enfermedades previas. Conocer cómo se calculan permite comprender la verdadera magnitud de este riesgo para la salud.
A diferencia de la migración urbana tradicional, donde las personas se mudan a las ciudades para disfrutar de una mayor cantidad de servicios y prestaciones, este fenómeno representa cómo la sociedad empieza a desplazarse a zonas menos expuestas al cambio climático, las olas de calor y los fenómenos meteorológicos extremos.
Las brisas marinas son ahora un 17 % más débiles en España. Este fenómeno se agudiza en las olas de calor del verano. Las ciudades que lo experimentan de forma pronunciada son Barcelona, Tortosa, Menorca, Almería, Castellón de la Plana, Málaga, Ibiza y Palma de Mallorca.
Las temperaturas elevadas en el embarazo y la primera infancia se relacionan con un crecimiento más lento del tálamo, una región que actúa como el principal centro de relevo del cerebro, ya que procesa y transmite la información sensorial y motora hacia la corteza cerebral.