En las regiones donde nacen estrellas parecidas a nuestro Sol ya aparecen moléculas orgánicas complejas como la formamida, de la que pueden surgir azúcares, aminoácidos e incluso ácidos nucleicos, esenciales para la vida. Astrofísicos de España y otros países han detectado esta biomolécula en cinco nubes protoestelares y proponen que se forma sobre diminutos granos de polvo.
Nebulosa NGC1333, una de las regiones de formación estelar donde se ha detectado formamida. / NASA-Spitzer
Investigadores de la filial española de GSK en Tres Cantos (Madrid) han demostrado la eficacia en ratones de unas nuevas moléculas contra la malaria. Estos compuestos, llamados pyrazoleamides, afectan a la capacidad de los parásitos para mantener los niveles adecuados de sodio dentro de sus células, lo que les lleva a una ingesta excesiva de agua que hace que estallen. El nuevo fármaco se podía administrar por vía oral, una vez al día.
La Real Academia Sueca de las Ciencias ha otorgado el Premio Nobel de Química de este año a los investigadores estadounidenses Eric Betzig y William E. Moerner, junto al alemán Stefan W. Hell, “por el desarrollo de la microscopía fluorescente de superresolución”. Su invento rompió las barreras de la microscopia óptica para que los científicos pudieran adentrarse en el nanomundo de las moléculas.
Un grupo de científicos de la Universidad de Murcia ha publicado un estudio sobre su diseño de compuestos capaces de controlar el movimiento de las moléculas mediante el acoplamiento con otras más pequeñas. En medicina, esta aproximación tendría diferentes aplicaciones, una de ellas sería la fabricación de sistemas de administración controlada de fármacos cuya efectividad comience en el momento deseado.
José Ángel Martínez-Climent, investigador del Centro de Investigación Médica Aplicada de la Universidad de Navarra ha recibido la Beca Roche en Onco-Hematología 2013 por su trabajo en moléculas inhibidoras de la proteína SLC4AE2. El científico ha descubierto cómo dichas moléculas ejercen un potente efecto antitumoral en neoplasias hematológicas.
El ión OH+, esencial para la formación de agua, se encuentra en los ardientes restos de estrellas de tipo solar en sus últimas etapas. Dos trabajos han sacado a la luz este hallazgo, uno de ellos liderado por un miembro de ASTROMOL y llevado a cabo con datos del telescopio espacial Herschel de la Agencia Espacial Europea.
Científicos del Instituto de Investigación Scripps (EE UU) han diseñado una bacteria cuyo material genético incluye un par adicional de ‘letras’ o bases de ADN que no se encuentran en la naturaleza. El estudio se publica en la revista Nature.
La Real Academia Sueca de las Ciencias ha otorgado el Premio Nobel de Química 2013 a los investigadores Martin Karplus, Michael Levitt y Arieh Warshel “por el desarrollo de modelos multiescala para sistemas químicos complejos”. Los trabajos de los tres galardonados en los años 70 son la base de las avanzadas simulaciones informáticas que se emplean hoy en química.
Investigadores españoles han logrado moléculas fotoconmutables para controlar de forma remota y no invasiva la interacción entre proteínas. Estas herramientas servirán de prototipo para desarrollar medicamentos fotoconmutables, cuyo beneficio sería restringir a una región y tiempo determinados el efecto de un compuesto, reduciendo los efectos secundarios en otras regiones.