En Europa la contaminación atmosférica es el mayor riesgo medioambiental individual para la salud. Reduce la esperanza de vida de las personas y contribuye a la aparición de enfermedades graves como afecciones cardíacas, problemas respiratorios y cáncer. Según un nuevo estudio publicado hoy por la Agencia Europea de Medio Ambiente, la contaminación atmosférica fue responsable en 2012 de 524.000 muertes prematuras en Europa. En España la cifra asciende a 32.000.
Fumar cigarrillos es la causa principal de casi un 50% de fallecimientos por cáncer de pulmón, bronquial, de tráquea y de laringe y otros ocho tipos de tumor diferentes, según un estudio de investigadores estadounidenses. Todo ello, pese a la reducción del tabaquismo gracias a leyes restrictivas y a campañas de información.
Un estudio publicado en el British Medical Journal revela que, en la Unión Europea, el 42% de las muertes en el año 2007 fueron causadas por enfermedades crónicas o cáncer. De ellas, una de cada cuatro muertes fue provocada por cáncer y el resto, por patologías como fallo cardíaco crónico, enfermedad respiratoria crónica, diabetes o sida.
Investigadores de la Universidad de Zaragoza desarrollan un programa de ensayos con cadáveres humanos para conocer mejor la cinemática tridimensional de la columna vertebral de los seres humanos ante los impactos. Se calcula que cada ensayo biomecánicos salva 60 vidas y evita innumerables lesiones.
El 75% de las muertes por accidente de tráfico ocurren durante la primera o segunda hora después del siniestro.
Investigadores españoles han calculado la probabilidad de muerte por accidente según el tiempo de respuesta sanitaria. La conclusión es contundente: rebajar de 25 a 15 minutos el tiempo de espera desde que se produce un accidente hasta que llegan los servicios de emergencia estaría asociado con una reducción del riesgo de muerte en un tercio.
Los grupos de apoyo comunitarios pueden reducir la mortalidad neonatal y hacer disminuir la incidencia de la depresión postparto, siempre y cuando la cobertura abarque a un sector suficientemente amplio de la población y los programas estén diseñados adecuadamente. Éstas son las conclusiones de dos artículos, publicados hoy en la versión digital de la revista The Lancet.
Más de 500.000 mujeres mueren cada año en todo el mundo debido a complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto. La mitad de ellas vive en el África subsahariana. Según un equipo de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) de Madrid, estas mujeres no mueren como consecuencia de ninguna enfermedad, sino por la ausencia de medidas básicas en atención sanitaria.