El proyecto europeo SHAMISEN trabaja para mejorar, en el caso de accidente nuclear, el seguimiento médico y las condiciones de vida de las poblaciones afectadas sin generar daños colaterales o ansiedad innecesaria. Participantes de 19 instituciones europeas y japonesas hicieron un análisis crítico de la respuesta a accidentes previos, particularmente en Chernóbil y Fukushima. El resultado es un documento de 28 recomendaciones para optimizar la respuesta a un accidente de radiación.
Recreación sistema KELT-9. / ©NASA/JPL-Caltech/R. Hurt (IPAC)
Este mes se ha lanzado el primer haz de partículas en el sincrotrón SESAME, en Jordania, un hito importante para que pronto puedan comenzar las investigaciones en el primer acelerador con fuentes de luz de Oriente Próximo. Los científicos interesados en realizar aquí sus experimentos ya pueden enviar las propuestas.
Investigadores de la Universidad de Málaga han creado una herramienta que rebaja un 25% el error de predicción de la radiación solar a corto plazo respecto a los métodos actuales. El avance permitirá a las compañías fotovoltaicas un mejor control de la producción de sus centrales.
Las personas que estuvieron expuestas a la radiación producida por las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki tienen un riesgo mucho mayor de padecer cáncer. Sin embargo, un nuevo estudio que tiene en cuenta más de 60 años de investigación médica concluye que los efectos nocivos a largo plazo en la salud de la población se han exagerado y son menores de lo que la población mundial y muchos científicos creen.
Los líquenes de Guadalajara que viajaron al espacio hace dos años ya están en casa. El pasado fin de semana lo hicieron a bordo de la nave Soyuz 45, que regresó desde la Estación Espacial Internacional con la plataforma Expose R2 y el experimento Biomex. Los organismos españoles han estados expuestos a la radiación extraterrestre para evaluar la capacidad de resistencia de sus biomoléculas.
Cuando se iluminan con luz polarizada circularmente los semimetales de Weyl y de Dirac, dos análogos en 3D del grafeno, los electrones de su superficie rotan de forma sincronizada con la radiación. Así lo revela un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, cuyos resultados podrían ayudar a diseñar nuevos dispositivos electrónicos y luminosos.
Stephen Hawking predijo que los agujeros negros pueden emitir radiación de forma espontánea, algo que los científicos llevan décadas tratando de demostrar. Ahora investigadores de la Universidad Complutense de Madrid han propuesto un criterio teórico para detectar este efecto en el laboratorio, un hallazgo que un físico israelí afirma haber conseguido.
El 26 de abril de 1986 se produjo el accidente nuclear más grave de la historia, en el reactor 4 de la central nuclear de Chernóbil, cerca de Kiev (Ucrania). Veinticinco años después, el 11 de marzo de 2011 tuvo lugar la segunda catástrofe más importante de este tipo, esta vez en los reactores de Fukushima, en la costa noreste de Japón. En el fondo, lo que causó los dos accidentes fue lo mismo: las complicaciones derivadas de un corte de suministro eléctrico al reactor. Aunque las causas y la duración del corte fueron completamente distintas, al final, ambas condujeron a la fusión del núcleo del reactor.