BIOMEDICINA Y SALUD: Otras especialidades médicas

¿Cuáles son los hábitos alimentarios de las mujeres con fibromialgia?

  • Facebook
  • Delicious
  • Meneame
  • Arroba

Investigadores de la Universidad de Almería han confirmado que las pacientes con fibromialgia presentan una alimentación similar al resto de la población, aunque controlan más su dieta y evitan ciertos alimentos que relacionan subjetivamente con la enfermedad.

Más información sobre:
fibromialgia
dieta
nutrición
alimentación

SINC | | 04 abril 2018 10:47

<p>La fibromialgia es una enfermedad crónica de origen desconocido caracterizada por dolor muscular y óseo. / Fundación Descubre </p>

La fibromialgia es una enfermedad crónica de origen desconocido caracterizada por dolor muscular y óseo. / Fundación Descubre 

Investigadores del departamento de Enfermería, Fisioterapia y Medicina de la Universidad de Almería y el Hospital Torrecárdenas han demostrado que las pacientes con fibromialgia siguen una dieta variada similar a la de personas sanas, pero evitan ciertos alimentos con mayor frecuencia en su intento por eliminar los síntomas de la enfermedad. A pesar de este patrón en el que apartan alimentos calóricos, los resultados apuntan que las pacientes poseen un mayor índice de masa corporal y más probabilidad de sobrepeso.

La fibromialgia es una enfermedad crónica de origen desconocido caracterizada por dolor muscular y óseo. Estos pacientes sufren con mayor frecuencia desórdenes alimentarios, obesidad, problemas metabólicos, como diabetes o hipertensión, y algunos síntomas gastrointestinales.

En un estudio, publicado en la revista Endocrinología, Diabetes y Nutrición los investigadores almerienses han descrito los hábitos dietéticos y las conductas de evitación alimentaria en pacientes con fibromialgia comparándolos con los datos de población sana. 

No hay conclusiones determinantes que asocien productos alimenticios concretos como factor relevante en el control de la fibromialgia

Los resultados apuntan a unas cifras superiores en el índice de masa corporal y una mayor probabilidad de sobrepeso y obesidad en el grupo con fibromialgia.

“La fluctuación del peso, el consumo de productos de herboristería y la realización de dietas en las que se eliminan ciertos alimentos son más frecuentes en pacientes que en la muestra sana. Entre los productos que evitan, hemos confirmado que las personas diagnosticados ingieren menos cereales, frutas, azúcares, alcohol y refrescos”, afirma  la investigadora de la Universidad de Almería Mª del Mar López, autora del artículo.

La nutrición como factor de control

Según manifiesta este trabajo, los pacientes intentan llevar una alimentación sana, eliminando productos con alto contenido en azúcares, lácteos, alcohol o cafeína en su lucha por mejorar los síntomas de la enfermedad y su calidad de vida. Los expertos intentan localizar un patrón dietético que pudiera relacionarse con el desarrollo y sintomatología de la fibromialgia y, aunque diferentes estudios han señalado la nutrición como factor relevante en el control de esta dolencia, no hay conclusiones determinantes que la asocien a un grupo de alimentos concreto.

La muestra total estuvo compuesta por 120 mujeres con edades entre los 40 y los 65 años a las que se ha evaluado su perfil sociodemográfico, sus hábitos alimentarios, la frecuencia de consumo de alimentos y las restricciones o suplementos que han incluido en su dieta. De ellas, la mitad estaba diagnosticada con la enfermedad.

Las restricciones de algunos productos en la alimentación tampoco está asociada a una mejora en la calidad de vida de las pacientes

En el grupo con fibromialgia, la mayoría de mujeres hacía dieta. Además, un 87% utilizaba productos de herboristería y un 26,6% consumía suplementos nutricionales, sobre todo multivitamínicos genéricos. Aún así, los resultados incluyen que las pacientes valoran de forma baja la eficacia de estos productos en relación a la mejora de la enfermedad.

Las restricciones de algunos productos en la alimentación tampoco está asociada a una mejora en la calidad de vida de las pacientes, como podría ser el caso de la sustitución de la leche por la soja. Por otro lado, los investigadores han observado que los enfermos que presentan sobrepeso y obesidad son los que menos lácteos y dulces consumen.

El estudio, financiado por el plan propio de la Universidad de Almería y en colaboración con el Complejo Hospitalario Torrecárdenas, contribuye a profundizar en algunos elementos subjetivos que pueden rodear a esta patología como la eliminación del gluten, la fruta o los lácteos de la dieta, y permiten descartar cómo ciertas conductas nutricionales no favorecen la eliminación de los síntomas asociados a la fibromialgia.

“Es necesario descubrir nuevas dianas terapéuticas que conduzcan a un conocimiento más detallado de la enfermedad y a la disminución de sus síntomas. Quienes la sufren se enfrentan a una realidad incierta ya que, por el momento, no existen respuestas válidas y fiables”, concluye la investigadora.

Referencia bibliográfica:

María Mar López Rodríguez, José Granero Molin, Isabel María Fernández Medina, Cayetano Fernández Sola y Alicia Ruiz Muelle. ‘Patterns of food avoidance and eating behavior in women with fibromyalgia’. Endocrinología, Diabetes y Nutrición. 2017

Zona geográfica: Andalucía
Fuente: Fundación Descubre

Comentarios

  • Nina |03. mayo 2018 08:10:47

    Buenos días.

    Me gustaría contar mi historia sobre la alimentación que llevo.

    Hace unos años, por la vida sedentaria que da esta enfermedad, por mucho que te puedas esforzar por tener una vida normal, no la tienes.

    Los medicamentos que tomaban por entonces era bastantes fuertes, como “Palexia; Oxicodona; etc.

    A 1,65 que mido, llegue a pesar 71 kilos, demasiado para mi cuerpo y para mi dolor crónico. Intentaba todos no pasarme de comer y en los alimentos, los más saludables posible.

    Llegue al punto que mi vida era la cama y el sofá, y ya llego un momento que los medicamentos me perjudicaban más que beneficiaban.
    El dolor no me lo quitaba, y solo algunos días se me bajaba el dolor unos grados, siendo los demás síntomas más y más frecuentes en mi vida.

    Así que entre mi marido y yo, pensamos en ir dejando los medicamentos fuertes, y probar algunos más suaves, aunque eso llevara al tener el dolor diariamente, hoy en día es como lo tengo, consiguiendo los demás síntomas en bajar el ritmo de tenerlos diariamente más fuertes.
    Además de ir dejando el consumo de algunos medicamentos, me puse a dieta.
    Dieta en que como de todo sin pasarme, comiendo más o menos lo que mi cuerpo puede gastar en calorías.
    Así que todas las comidas, que como incluso hoy en día son pesadas, para nunca pasarme de calorías que no me hacen falta.

    Hoy en día hago la dieta de mantenimiento, ya que no quiero perder más peso, pues hoy en día peso 45 kilos.
    No pierdo pero tampoco gano peso.

    La dieta que hago, como he dicho anteriormente, como de todo solo cuento las calorías que tomo.
    Mi dieta cuenta de un: Desayunar como un rey; Almorzar como un príncipe; Y cenar como un mendigo.

    Para que os hagáis una idea, ahora mismo mi cena consta de un cuenco de fruta de 250mg de fresas, 100 mg de mango, esto cortado en trozos juntando con un yogur desnatado con edulcorante incluyendo por encima unos arándanos.

    En los muchos años que llevo con esta enfermedad, he probado de todo, desde la acupuntura, ozono, infusiones de ciertas hierbas como el cáñamo, hasta parches de morfina.

    Y nada consigue eliminar la enfermedad, sol o al principio mejora los síntomas algo, pero luego a lo largo del tiempo y no mucho, vuelvo a tener los mismos grados de malestar con los síntomas que tiene esta enfermedad.

    Espero que mi relato os sirva para algo. Si alguien quiere preguntarme algo sobre la enfermedad, dejo mi correo, pues estoy abierta desde mi experiencia a que los demás sepan algo más de esta maldita enfermedad.
    Saludos.

    Responder a este comentario

QUEREMOS SABER TU OPINIÓN

Por favor, ten en cuenta que SINC no es un consultorio de salud. Para este tipo de consejos, acude a un servicio médico.

AGENCIA SINC EN TWITTER