Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Astronomía y Astrofísica
El estudio se publica en la revista ‘Astrobiology’

Las bacterias del Ártico ayudan a buscar vida en la luna Europa

Los científicos han encontrado en un fiordo canadiense un territorio análogo a la gélida Europa, una de las lunas de Júpiter. Se trata de un ambiente helado y sulfuroso, donde el azufre asociado a las bacterias árticas ofrece pistas a las próximas misiones a Europa en su búsqueda de rastros de vida.

Emanaciones sulfurosas amarillas en el Paso del Fiordo Borup (Canadá). Imagen: D. Gleeson.
Las bacterias del Ártico ayudan a buscar vida en la luna Europa . Foto: D. Gleeson

Los científicos han encontrado en un fiordo canadiense un territorio análogo a la gélida Europa, una de las lunas de Júpiter. Se trata de un ambiente helado y sulfuroso, donde el azufre asociado a las bacterias árticas ofrece pistas a las próximas misiones a Europa en su búsqueda de rastros de vida.

No es fácil encontrar un lugar en la Tierra donde se unan el hielo y el azufre, como se supone que ocurre en la luna Europa, pero se ha localizado en el Paso del Fiordo Borup, en el Ártico canadiense. En este territorio las emanaciones sulfurosas de color amarillo contrastan con la nieve blanca del entorno, algo parecido a lo que muestran las imágenes del satélite de Júpiter.

Ahora, investigadores de EEUU han comprobado que el azufre implicado en el ciclo de vida de microorganismos árticos muestra unas características que pueden ayudar a detectar restos biológicos en Europa. Las grandes agencias espaciales, como la NASA o la Agencia Espacial Europea (ESA), ya están preparando misiones con ese objetivo.

“Hemos encontrado que el azufre elemental (S) puede presentar unas ‘biofirmas’ morfológicas, mineralógicas y orgánicas relacionadas con la actividad bacteriana, por lo que si se encuentran en Europa nos sugerirían la posible presencia de microorganismos”, explica a SINC Damhnait Gleeson, autora principal del estudio y actualmente adscrita al Centro de Astrobiología (CAB, INTA-CSIC).

Formas de aguja y romboidal del azufre

Las ‘biofirmas’ se asocian con formas de aguja y romboidales de los granos de azufre, donde aparecen mineralizados restos de microorganismos y materiales extracelulares. Gracias a técnicas de microscopía electrónica y difracción de rayos X también se ha observado la formación de una rara forma de azufre, la ‘rosickyita’, sobre componentes orgánicos. Y además, en el material sulfuroso han aparecido pequeñas cantidades (partes por millón) de proteínas, ácidos grasos y otras biomoléculas.

Recreación artística de Europa. Imagen: NASA/JPL-Caltech.

“Son múltiples evidencias de la actividad bacteriana”, destaca Gleeson, que se pregunta si en la corteza helada de Europa, o en el océano o los lagos que se supone hay debajo, podría existir una comunidad microbiana parecida que utilice el azufre como fuente de energía.

La investigadora desarrolló este estudio, que publica ahora la revista Astrobiology, como miembro del Jet Propulsion Laboratory de la NASA y la Universidad de Colorado (EEUU). En la actualidad trabaja en España como científica del CAB en Río Tinto, un ambiente análogo a Marte.

Referencia bibliográfica:

Damhnait F. Gleeson, R.T. Pappalardo, M.S. Anderson, S.E. Grasby, R.E. Mielke, K.E. Wright, A.S. Templeton. “Biosignature Detection at an Arctic Analog to Europa”. Astrobiology 12 (2): 135-150, 2012. Doi:10.1089/ast.2010.0579.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Alt de la imagen
Una estrella binaria en la ‘pupila’ de Sauron

Con la ayuda del telescopio espacial TESS, un equipo científico liderado desde el Centro de Astrobiología ha observado el núcleo de ocho nebulosas planetarias. En siete de ellas, incluida la famosa nebulosa de la Hélice, han detectado signos claros de variabilidad en la curva de luz de su estrella central, lo que sugiere que la acompaña otra estrella compañera.

Alt de la imagen
Un juego de palabras astrofísico
Descubierta la primera enana blanca pulsante en un sistema binario eclipsante

Astrofísicos europeos han descubierto una antigua enana de luminosidad variable orbitando mutuamente con otra estrella en un sistema doble. El hallazgo proporciona información importante sobre cómo evolucionan y finalmente mueren estrellas como nuestro Sol.