Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Los abusos sexuales en la infancia marcan la vida sexual de las mujeres

Tras sufrir abusos durante la infancia y la adolescencia, las disfunciones sexuales son significativamente más frecuentes entre las mujeres afectadas, con menor satisfacción sexual percibida, menor confianza y más dificultades de comunicación con la pareja. Así concluye un nuevo estudio publicado en Gaceta Sanitaria.

La satisfacción con la vida sexual es más baja (el 40% se muestra poco satisfecha) cuando el agresor fue un conocido. / Sinc

Puede parecer una obviedad, sin embargo no existe unanimidad en la comunidad científica en torno a las secuelas sexuales y afectivas en las mujeres que han sufrido abusos sexuales durante la infancia y la adolescencia.

Ahora, un estudio elaborado por el Programa de Atención a la Salud Sexual y Reproductiva de Catalunya (PASSIR) que publica la revista Gaceta Sanitaria ha observado que las disfunciones sexuales son significativamente más frecuentes entre las mujeres supervivientes de un abuso sexual en la infancia y la adolescencia, con menor satisfacción sexual percibida, menor confianza y más dificultades de comunicación con la pareja.

El trabajo ha encuestado a 917 mujeres adultas que acudieron en 2008 a los 24 centros del PASSIR por problemas relacionados con su salud sexual y reproductiva. El 37,6% de las encuestadas afirmó haber sufrido algún tipo de abuso sexual durante su infancia y adolescencia. De ellas, el 53,3% manifestó haber sufrido tocamientos o haber sido obligadas a tocar, y el 46,7% refirió intentos de penetración o penetración no consentida.

Las mujeres que han sufrido abuso sexual en la infancia y la adolescencia presentan con mayor frecuencia disfunciones sexuales, definidas como trastornos del deseo, de la excitación, del orgasmo, trastornos por dolor (vaginismo o dispareunia) y rechazo. Se sienten menos satisfechas sexualmente, presentan menos deseo sexual, menos excitación sexual y menor frecuencia de orgasmo.

El 19% de las mujeres que han sufrido abuso sexual en la infancia y la adolescencia siente rechazo siempre o casi siempre a las relaciones sexuales

El 29%, por ejemplo, nunca o casi nunca ha tenido un orgasmo en el último año. Igualmente, el 20% de las mujeres que han sufrido abuso sexual en la infancia y la adolescencia manifiesta sufrir dolor muchas veces o siempre en sus relaciones sexuales y el 19% siente rechazo siempre o casi siempre a las relaciones sexuales.

La satisfacción con la vida sexual es más baja (el 40% se muestra muy insatisfecha o poco satisfecha) cuando el agresor fue un conocido. La baja frecuencia de deseo (nunca o menos de una vez al mes) es del 48,9% cuando el abusador es un conocido o amigo.

En cambio, cuando el agresor fue un desconocido se observa una mayor capacidad para llegar al orgasmo (59,4%), menos dolor y menos sentimientos de rechazo de las relaciones sexuales (15,9%).

Relaciones de pareja tras los abusos

El estudio también evalúa la relación afectiva de las mujeres que tienen pareja actualmente. El 59,8% se siente satisfecha con sus relaciones afectivas, el 74,8% confía siempre o casi siempre en su pareja actual, y el 63,9% refiere que la comunicación es buena o muy buena. Aunque las mujeres que han sufrido abuso sexual en la infancia y la adolescencia expresan menor satisfacción con la relación, menor confianza y peor comunicación con la pareja actual, las diferencias no alcanzan la significación estadística.

De hecho, una edad mayor de 50 años y la experiencia de malos tratos por la pareja en edades adultas (y no únicamente el abuso sexual en la infancia y la adolescencia) son los factores más relevantes a la hora de valorar negativamente la relación afectiva con la pareja actual.

Tal y como apuntan las autoras de este estudio, “la alta prevalencia de abuso sexual en la infancia y la adolescencia, y su influencia sobre la salud sexual y afectiva, sugieren la necesidad de investigar siempre si se ha sufrido abuso sexual en la infancia y la adolescencia en casos de demandas de atención psicológica motivadas por dificultades sexuales o de pareja”.

Referencia bibliográfica:

Silvia López et al. Impacto del abuso sexual durante la infancia-adolescencia en las relaciones sexuales y afectivas de mujeres adultas. Gaceta Sanitaria Avance Online 2017. Disponible en: http://gacetasanitaria.org/es/impacto-del-abuso-sexual-durante/avance/S0213911116301005/

Fuente: Gaceta Sanitaria
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Los medios de comunicación han embellecido la imagen del coronavirus

Las ilustraciones a color y en 3D del SARS-CoV-2 utilizadas por los medios se perciben como bellas, pero no realistas, ni científicas ni didácticas, al contrario que las que son en blanco y negro, que además hacen percibir al virus como más contagioso. Así lo recoge una encuesta realizada por investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona y el Instituto RTVE.

 

Análisis
Ya tenemos a más del 70 % de la población total vacunada: ahora, a por la inmunidad de grupo

Cumplido el objetivo de que las vacunas lleguen a una parte enorme de nuestra población, debemos aportar evidencias científicas y acciones para que todas las personas tengan acceso a la inmunización. Encontraremos la inmunidad de grupo vacunando y monitorizando los contagios ahora más que nunca.