HUMANIDADES: Ciencias de la Información

Diez años del libro fundamental de Ben Goldacre

Mala ciencia, malas farmacéuticas, mal periodismo

  • Facebook
  • Delicious
  • Meneame
  • Arroba

El médico e investigador Ben Goldacre lucha en sus libros contra la pseudociencia que venden pequeños charlatanes y grandes multinacionales y critica el papel de los medios en su difusión. Por suerte, también nos regala las herramientas necesarias para enfrentarnos con ojo crítico a cualquier estudio. Diez años tras la publicación de su primera obra, esta resulta más necesaria que nunca.

Más información sobre:
escepticismo
biblioSINC
libros

Sergio Ferrer | | 03 septiembre 2018 09:47

<p>El médico, investigador y divulgador británico Ben Goldacre en 2010. / <a href="https://www.flickr.com/photos/poptech/5109756602/" target="_blank">PopTech</a></p>

El médico, investigador y divulgador británico Ben Goldacre en 2010. / PopTech

La ciencia mal hecha nos rodea: en el supermercado, en la farmacia, en los colegios, en la televisión y en la prensa. Ben Goldacre es un médico, investigador y divulgador británico empeñado en sacar la pseudociencia a la luz. En Mala ciencia, su primer libro, da al lector las armas con las que defenderse de charlatanes, curanderos y timadores de tres al cuarto.

Mala ciencia nació en las páginas del periódico The Guardian donde Goldacre tuvo, entre 2003 y y 2011, una columna semanal con el mismo nombre. Desde ese púlpito denunció la moda detox, la homeopatía, el movimiento antivacunas y el alarmismo sanitario. En 2008, la columna evolucionó para convertirse en libro.

Se cumplen diez años de la publicación de Mala ciencia y, por desgracia, el texto sigue tan vigente como el primer día. Por suerte, Goldacre resulta tan fácil de leer como divertido gracias a su ácido humor inglés.

El verdadero tesoro de ‘Mala ciencia’ reside en enseñar al lector a pensar y analizar la ciencia con ojo crítico

Los capítulos más interesantes de Mala ciencia son aquellos en los que el divulgador explica el efecto placebo —la única terapia ‘milagrosa’ que existe—, el funcionamiento y problemas del sistema científico actual y la responsabilidad de los medios a la hora de que el público entienda mal el trabajo de los investigadores.

Porque el verdadero tesoro de Mala ciencia reside en enseñar al lector a pensar y analizar la ciencia con ojo crítico. Una década después de su lectura podremos haber olvidado las terapias risibles de Gillian McKeith, pero no cómo el riesgo absoluto y el relativo se confunden en notas de prensa y titulares.

Conspiranoias que nublan la vista

Goldacre no solo ataca a charlatanes, diseños experimentales de dudosa calidad y periodistas amantes del fin del mundo. En Mala farma se atreve también con esa industria global de 5 billones de euros que son las farmacéuticas. Su segundo libro es más denso, más ‘de nicho’, pero igualmente necesario.

En ‘Mala farma’ se atreve también con esa industria global de 5 billones de euros que son las farmacéuticas

En Mala farma el divulgador critica la visión hollywoodiense que tenemos de estas empresas: malvadas corporaciones que nos enferman con sus vacunas y que guardan bajo llave la cura del cáncer para —nadie sabe cómo— forrarse. En su opinión, estas leyendas urbanas nos alejan de los verdaderos tejemanejes, mucho más inocentes, en forma de ensayos clínicos mal diseñados y marketing sutil.

Vivimos en una sociedad donde los charlatanes se disfrazan de médicos y la pseudociencia maquilla sus mentiras. Por eso Mala ciencia y Mala farma son, en especial el primero, libros imprescindibles para cualquier lector que desee estar informado.

Ficha técnica

mala ciencia

Título: Mala ciencia / Mala farma

Autor: Ben Goldacre

Editorial: Booket / Ediciones Paidós

Fecha de publicación: 2008 / 2012

Páginas: 338 / 430

Zona geográfica: España
Fuente: SINC

Sergio Ferrer

Sergio

Periodista científico. Amante de la paleontología, la cultura japonesa, los cómics, la paella y Madrid. Exbiólogo. Colaborador de SINC. 

Comentarios

QUEREMOS SABER TU OPINIÓN

Por favor, ten en cuenta que SINC no es un consultorio de salud. Para este tipo de consejos, acude a un servicio médico.

AGENCIA SINC EN TWITTER