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Un canguro de dos metros es la pintura en roca más antigua de Australia

Una nueva técnica de datación ha revelado que un canguro de dos metros, dibujado con pigmentos de antiguos nidos de avispas hace unos 17.100 años en Australia, es la pintura más primitiva del país. Los autores sugieren que podría haber un vínculo cultural con pinturas del sudeste asiático de unos 40.000 años de antigüedad.

Ian Waina, propietario aborigen, con la pintura de canguro de unos 17.100 años de antigüedad. / Peter Verth, aborigen de Balanggarra

Una pintura de un canguro de dos metros encontrada en la región occidental de Kimberley, en Australia, es el dibujo en piedra más antiguo identificada en este país.

Las pinturas en roca representan algunos de los primeros intentos de comunicación humana de los que se tiene constancia

Usando la datación por radiocarbono de 27 nidos de avispas alfareras (Eumeninae) recogidas por encima y debajo de 16 pinturas similares, un equipo de la Universidad de Melbourne (Australia) sitúa la pintura en una antigüedad entre 17.500 y 17.100 años. “Esto la convierte en la pintura in situ más antigua de Australia”, señala el investigador principal Damien Finch, pionero en el uso de esta nueva técnica de datación.

El canguro está pintado en el techo inclinado de un refugio rocoso en una finca del clan Unghango, situada en el área protegida indígena Balanggarra.

Las pinturas en roca representan algunos de los primeros intentos de comunicación humana de los que se tiene constancia. El arte rupestre de los aborígenes australianos suele representar animales naturales, pero asignar una fecha a algunas de estas obras suele ser un reto, ya que la materia orgánica usada como pigmento –crucial para la datación por radiocarbono– es difícil de encontrar.

Finch y sus compañeros de investigación colaboraron con propietarios aborígenes de la región de Kimberley para analizar las piezas. En este trabajo encontraron que algunas pinturas conservaban trazas de antiguos nidos de avispas, que sí pueden ser datados por radiocarbono.

Representación de una figura humana. El nido de avispas de la parte superior izquierda ha permitido datar la pintura, que tiene más de 9.000 años. / Pauline Heaney y Damien Finch

Pinturas del final del Último Máximo Glacial

Gracias a la datación de estos nidos, los autores establecieron que las pinturas realizadas con este pigmento tienen entre 17.000 y 13.000 años de antigüedad. La mayoría de estas imágenes eran representaciones de animales: una serpiente, una figura parecida a un lagarto y tres macrópodos (una familia de marsupiales que incluye canguros, ualabís y quokkas).

La mayoría de estas imágenes eran representaciones de animales: una serpiente, una figura parecida a un lagarto y tres tipos de marsupiales

Por esto, los investigadores han confirmado que este estilo de pintura estuvo presente durante al menos 4.000 años en el final del Último Máximo Glacial.

Según explica el autor principal, este hallazgo es “significativo” ya que gracias a estas estimaciones, “podemos comprender algo de cómo era el mundo en el que vivían estos antiguos artistas”.

“Nunca sabremos qué le rondaba la cabeza a esta persona cuando dibujó esta pieza hace 600 generaciones, pero sí sabemos que el periodo naturalista se extendió hasta la Última Edad de Hielo, por lo que el ambiente era más seco y frío que el actual”, apunta Finch.

Parte inferior de la pintura del canguro, situada en un techo rocoso inclinado. / Damien Finch

Posible vínculo con pinturas aún más antiguas

Por su parte, Sven Ouzman, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Australia Occidental, apunta que esta pintura rupestre puede aportar más conocimiento sobre la historia cultural indígena: “Esta imagen de canguro es visualmente similar a otras pinturas encontradas en el sudeste asiático y datadas hace 40.000 años, por lo que puede haber un vínculo cultural y, por lo tanto, pinturas aún más antiguas en Australia”.

Las próximas investigaciones deberán desvelar una cronología más detallada de esta actividad creativa

La presidenta de la Corporación Aborigen de Balanggarra, Cissy Gore-Birch, incide en que este tipo de colaboraciones son importantes para “integrar el conocimiento tradicional con la ciencia occidental”, así como para preservar la historia y la identidad cultural australiana.

Los autores concluyen que las próximas investigaciones deben ayudar a dar más detalles cronológicos de esta actividad creativa de los antiguos australianos.

Referencia:

Finch, D. et al. “Ages for Australia’s oldest rock paintings”. Nature human behaviour (2021). 

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.
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