Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Un gen no codificante podría mediar en la supresión del cáncer

Según un nuevo estudio liderado por expertos españoles, el gen no codificante PINT conecta con la proteína p53 para la regulación epigenética. La investigación señala que p53 altera la configuración del epigenoma de la célula y produce cambios en la proliferación y supervivencia celulares.

Francesco Paolo Marchese, Jovanna Gonzalez, Oskar Marin, Maite Huarte, Alejandro Athie y Yolanda Sanchez, del CIMA de la Universidad de Navarra. / CIMA

Un trabajo desarrollado en el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra identifica PINT, un gen no codificante que podría mediar en la supresión del cáncer. Los resultados se han publicado en la revista Genome Biology.

Hasta hace poco se pensaba que los genes no codificantes no tenían ninguna función, por lo que formaban parte de la llamada ‘basura genómica’

Solo el 20% del genoma humano contiene genes que codifican proteínas. El resto está compuesto por ARNs largos no codificantes, o lncARNs, y hasta hace poco se pensaba que no tenían ninguna función, por lo que formaban parte de la llamada ‘basura genómica’. “Sin embargo, gracias a las nuevas técnicas genómicas estamos comprobando que regulan procesos celulares muy importantes y que están alterados en el cáncer”, explica Oskar Marín, primer autor del trabajo.

Desde hace más de 30 años, se sabe que la proteína p53 tiene un papel esencial en la protección de nuestro organismo frente al cáncer. De hecho, es conocida como ‘el guardián del genoma’. Sin embargo, a pesar de su intenso estudio todavía no se entienden bien los mecanismos por los que actúa.

La investigación se llevó a cabo en células de ratón, pero el grupo también encontró una versión humana del gen

“El estudio demuestra que la proteína p53 induce la expresión de un lncRNA, denominado PINT, que altera la configuración del epigenoma de la célula (alteraciones químicas que rodean sus moléculas del ADN) y produce cambios en la proliferación y supervivencia celulares”, sostiene.

La investigación se llevó a cabo en células de ratón, pero el grupo también encontró una versión humana de PINT, igualmente controlada por p53.

“Vimos que la sobreexpresión de PINT inhibe la proliferación de células de tumores primarios de colon. Más aún, encontramos que los niveles de PINT están alterados en los pacientes de esta enfermedad, lo que representa la primera conexión entre la vía de p53 y la regulación epigenética mediada por un lncARN, dando a estos ARNs un posible valor como dianas terapéuticas”, sugiere Maite Huarte, directora del estudio.

Fuente: CIMA de la Universidad de Navarra
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Investigadores españoles ‘ponen cara’ a unas proteínas implicadas en cáncer y alzhéimer

Los expertos han sido capaces de visualizar, con detalle atómico, la estructura de un miembro de la familia de las proteínas HAT. Los resultados facilitarán el diseño de fármacos contra varias enfermedades prevalentes.

Descubren dos proteínas esenciales para el metabolismo del corazón de los recién nacidos

Estas moléculas, denominadas p38γ p38δ, podrían estar detrás de algunas de las enfermedades congénitas de origen cardiometabólico cuya causa se desconoce en la actualidad. El trabajo sugiere que una dieta rica en ácidos grasos podría ser un tratamiento válido para tratar este tipo de enfermedades.