Desvelada la historia evolutiva de las dos especies de chova

El análisis genético de ejemplares de 16 países ha permitido rastrear el origen de estas aves hasta el Himalaya y reconstruir su expansión por Europa, África y el Mediterráneo, además de aportar nuevas claves para proteger sus poblaciones más aisladas, como la de La Palma.

Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)
Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax). / Wikipedia

Un equipo internacional liderado por investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) ha reconstruido la historia evolutiva de las dos especies de chova conocidas: la chova piquirroja, Pyrrhocorax pyrrhocorax, y la chova piquigualda, Pyrrhocorax graculus.

El estudio, publicado en la revista PeerJ, permite comprender cómo los cambios ambientales del pasado y la gran capacidad adaptativa de estos córvidos sociales han moldeado su distribución global.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo, en el que también participan investigadores del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC-CSIC), analizó ADN mitocondrial y nuclear en muestras de sangre y plumas de ejemplares de chovas de dieciséis países de Europa, África y Asia, cubriendo la práctica totalidad del área de distribución de ambas especies.

Aves originarias del Himalaya

Los resultados muestran que la región del Himalaya y la meseta tibetana constituyen el enclave geográfico desde el que se diversificaron ambas especies. “En esta región de elevada altitud, los ancestros de estas especies experimentaron un giro ecológico fundamental: se apartaron de los ambientes forestales utilizados por los córvidos más primitivos para especializarse en medios abiertos, esteparios y cantiles rocosos”, señala el investigador del MNCN, Iñigo Palacios Martínez.

 

En cualquier caso, más allá de esta especialización histórica hacia ecosistemas abiertos, la investigación resalta que ambas especies conservan una elevada capacidad de adaptación

Iñigo Palacios Martínez, MNCN

“En cualquier caso, más allá de esta especialización histórica hacia ecosistemas abiertos, la investigación resalta que ambas especies conservan una elevada capacidad de adaptación a distintos hábitats y condiciones climáticas”, continúa Palacios Martínez.

Posteriormente, durante el Pleistoceno, hace entre 2,5 Ma y 12 000 años, comenzaron la dispersión y los intercambios genéticos bidireccionales hacia el oeste a través del corredor levantino, el valle del Nilo, las cordilleras del Atlas en el norte de África y el Mediterráneo occidental.

 

“Durante las fases glaciales más severas la cuenca mediterránea, con un clima más templado, actuó como refugio, permitiendo la supervivencia de poblaciones continentales e insulares que hoy mantienen una elevada variabilidad genética”, explica el investigador del MNCN-CSIC, Guillermo Blanco: “Los datos genéticos sugieren que en esa época hubo poblaciones hoy extintas que conectaban la península ibérica con las poblaciones de las islas Canarias y que actualmente solo están presentes en la isla de La Palma”.

Una herramienta para proteger una historia evolutiva única

El estudio muestra la existencia de varios linajes que constituyen unidades evolutivas diferenciadas. “La información recopilada es especialmente relevante para poblaciones aisladas y en declive, como las de La Palma o el altiplano etíope, así como para los programas de reintroducción, ya que preservar estos linajes, evitando la mezcla de poblaciones genéticamente distintas, será clave para mantener la diversidad evolutiva de la especie a largo plazo”, afirma Palacios Martínez.

 

Pese a su amplia distribución y su aparente capacidad de dispersión, la chova piquirroja esconde una diversidad genética que se mantiene relativamente alta en las poblaciones más pequeñas y aisladas

Iñigo Palacios Martínez

“Pese a su amplia distribución y su aparente capacidad de dispersión, la chova piquirroja esconde una diversidad genética que se mantiene relativamente alta en las poblaciones más pequeñas y aisladas”.

“A la hora de llevar a cabo actuaciones de conservación, como la cría en cautividad o los proyectos de reintroducción que se desarrollan en lugares como las Islas Británicas, es vital conocer la procedencia exacta y la filiación evolutiva de los ejemplares. Mezclar linajes sin un criterio riguroso puede provocar la pérdida de adaptaciones locales y la homogeneización de un patrimonio genético que ha tardado millones de años en construirse”, concluye Blanco.

 

Referencia:

Palacios-Martínez I, Morinha F, Dávila JA, Tohidifar M, Stubbe M, Stubbe A, de Sanctis A, Xirouchakis S, Blanco G. "Comparative range-wide phylogeography and evolutionary history of the two Pyrrhocorax species (Passeriformes: Corvidae)". PeerJ. 

Fuente:
Museo Nacional de Ciencias Naturales
Derechos: Creative Commons.
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