En 1923 paseaban por Madrid Albert Einstein y Blas Cabrera. El primero no necesita presentación, pero el segundo sigue siendo un desconocido para la mayoría de sus compatriotas. Sin embargo, Blas Cabrera y Felipe (Lanzarote, 1878 - México, 1945) es uno de los padres de la física española, además de todo un referente en el campo del magnetismo. Por su vida se cruzaron personajes como Ramón y Cajal, Marie Curie, Niels Bohr y Erwin Schrödinger.
Las mujeres han tenido más peso en la historia de la ciencia del que se enseña en los centros educativos o del que se muestra en los medios de comunicación. Así queda reflejado en el libro Mujeres en ciencia y tecnología (Editorial UNED, 2012) que han escrito Rosa Mª y Teresa Claramunt Vallespí. La catedrática de Química Orgánica de la UNED, Rosa Mª Claramunt, nos da su punto de vista sobre el papel de la mujer científica en la sociedad actual.
La Universidad de Leicester ha confirmado hoy que el esqueleto encontrado en agosto en la excavación del convento conocido como Grey Friars (Frailes Grises) en Leicester –soterrado bajo un aparcamiento público– corresponde al rey Ricardo III de Inglaterra. Los análisis del ADN extraído de la dentadura y el fémur confirman que se trata de los restos del monarca fallecido en 1485 en batalla.
Arqueólogos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas han descubierto en Luxor, Egipto, el sarcófago intacto de un niño que vivió durante la época de la dinastía XVII, alrededor del año 1550 antes de nuestra era.
El sarcófago hallado en Luxor. Imagen: CSIC
En los años 90 del siglo XX aparecieron los primeros soportes electrónicos para la lectura de libros, pero hace más de sesenta años, una maestra gallega ya había tenido la idea de construir un soporte único que permitiera leer diferentes libros cambiando unos carretes con el contenido escrito. La Enciclopedia Mecánica desarrollada por Ángela Ruiz Robles en 1949 incluía elementos que incluso hoy serían innovadores.
Un estudio en el que ha participado el CSIC ha logrado extraer material genético de la cabeza de Enrique IV, confirmando el parentesco del monarca con su descendiente Luis XVI a través del perfil genético del cromosoma Y. El ADN de ambos reyes pertenece a la misma línea de descendencia masculina separada por siete generaciones.
Cabeza momificada de Enrique IV. Imagen: Philippe Charlier