Diversos estudios sobre futbolistas de categorías pertenecientes a edades inferiores ya habían demostrado que el vigor, la rapidez y la capacidad de auto-orientarse y de adelantarse son los rasgos que caracterizan a aquellos que juegan en los mejores equipos. A lo que hay que añadir el porcentaje graso, la potencia aeróbica, la tolerancia al agotamiento y la capacidad de driblar. El biólogo Jaime Zubero ha extrapolado los citados estudios a Bizkaia, ratificando dichos resultados, en una tesis presentada en la UPV/EHU.
Pinsapos, abetos comunes, encinas, robles albar y alcornoques son las especies que más sufrirán los efectos del aumento de temperaturas. A esto se añade la situación de los vertebrados, que verán su territorio aún más reducido a finales de siglo. Los datos se desprenden de un estudio sobre los efectos del cambio climático en la biodiversidad española presentado hoy en Madrid.
El pez sapo, Halobatrachus didactylus, puede erigirse en un modelo experimental idóneo para avanzar en investigaciones básicas y aplicadas en diferentes enfermedades y patologías hepático pacreáticas (cardiología, alteraciones reproductivas, toxicología, etc.). El trabajo describe por primera vez las características histológicas e inmunohistoquímicas del páncreas endocrino de esta especie.
Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) y de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) investigan la eficacia de las fumigaciones aéreas a la hora de controlar las explosiones demográficas de la oruga de procesionaria. Los resultados demuestran que hay una regulación natural de las poblaciones de procesionaria que resulta en un control equivalente al que se consigue mediante las fumigaciones aéreas. Pero cada año se fumigan en España miles de hectáreas de bosque, lo que representa una importante inversión económica.
Dieciocho grupos de investigación, coordinados desde el Instituto Cavanilles de la Universitat de València, han identificado las necesidades y prioridades de la biología sintética en Europa en el marco del proyecto TARPOL. Durante dos años los científicos han estudiado los retos que que existen para crear vida sintética, como microorganismos a la carta destinados a contrarrestar la contaminación ambiental.
Doce elefantes asiáticos cooperaron entre sí para recibir una recompensa en forma de comida.
Águilas imperiales ibéricas (Aquila adalberti) en tendidos eléctricos.
Investigadores británicos, norteamericanos y tailandeses han descubierto que el elefante asiático (Elephas maximus) coopera con otros ejemplares de su misma especie para conseguir un objetivo. La investigación, publicada hoy en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), revela que estos mamíferos desarrollan comportamientos típicos de los primates.