La fuerte presencia de músculos inervados y fracturas curadas demuestra que las mujeres de la realeza del Imperio egipcio podían usar las armas con las que eran enterradas. Así lo demuestra un estudio que ha analizado las momias de cinco princesas.
En la construcción de la más antigua de las pirámides icónicas de Egipto, además de rampas u otras técnicas, se podría haber empleado un sistema impulsado por agua para subir las piedras. Es la hipótesis que plantean investigadores franceses tras descubrir una presa, una instalación de tratamiento de las aguas y una red subterránea bajo la gran construcción.
Hace más de un siglo se encontró una momia egipcia de un adolescente, con una antigüedad de unos 2.300 años, y quedó olvidada en el Museo Egipcio de El Cairo. Tras escanear ahora su cuerpo, se ha comprobado que tiene 49 amuletos, incluyendo una fina lengua de oro para hablar en la otra vida, un escarabajo dorado para silenciar al corazón durante el Día del Juicio y la figura de dos dedos unidos junto al pene para proteger la incisión del embalsamamiento.
En un tarro encontrado en la tumba de Ptahmes, un alto funcionario que vivió en Egipto hace 3.200 años en la época del faraón Ramsés II, se han hallado restos de una masa blanquecina solidificada. Los científicos la han analizado y han descubierto que se trata de queso fabricado con leche de vaca y oveja o cabra. Además estaba contaminado con la bacteria de la brucelosis.