Un estudio del CSIC que analiza millones de mutaciones revela cómo los virus evolucionan en distintos entornos mediante la exploración de enormes redes genéticas estructuradas de manera fractal y jerárquica.
Investigadores del Instituto de Biomedicina de Valencia del CSIC han descubierto que distintas especies de fagos, virus de las bacterias, comparten un ‘lenguaje común’ para decidir de forma colectiva si infectan las bacterias o se integran en su genoma.
Un equipo de la Universidad Pompeu Fabra detecta una enzima que se activa en las células humanas como respuesta al estrés debido a la infección por un coronavirus, y provoca cambios en la maquinaria celular que favorecen su producción y propagación.
La identificación de regiones invariables en dos enterovirus, asociado con diversas enfermedades en humanos y otros mamíferos, revela dianas terapéuticas que permitan combatir estos patógenos sin tratamiento específico.
Una revisión de más de 1 900 estudios revela cómo el clima, el uso del territorio y las desigualdades sociales condicionan la expansión del virus en Europa y el resto del mundo. Los resultados muestran que el aumento de las temperaturas, especialmente en primavera y verano, favorecen la proliferación de mosquitos Culex que transmiten la enfermedad.
Aunque el frío no origina infecciones por sí mismo, sí crea un entorno favorable para la circulación de los virus respiratorios y puede debilitar las defensas nasales. A esto se suma que pasamos más tiempo en espacios cerrados y con poca ventilación, lo que aumenta las posibilidades de transmisión.
El foco de este patógeno zoonótico, detectado en un entorno hospitalario del estado indio de Bengala Occidental, permanece limitado y sin indicios de transmisión comunitaria. Las autoridades sanitarias españolas y europeas descartan por el momento un impacto en nuestro país, aunque subrayan la importancia de la vigilancia y la prevención precoz.
Nuestro país registró 227 casos de sarampión en 2024 y 397 en 2025, con una proporción relevante vinculada a personas no vacunadas y a contagios importados. Este escenario lleva al Ministerio de Sanidad a actualizar su estrategia para reforzar la vigilancia y recuperar el estatus de eliminación del virus.
La hipótesis de que el virus de Epstein-Barr, que causa la llamada ‘enfermedad del beso’, podía tener un papel en la aparición de esclerosis múltiple ha sido investigada durante años. Ahora, un equipo científico aporta nuevos datos que comprobado esta relación.
Los resultados de la secuenciación llevada a cabo por equipos de la Generalitat de Cataluña muestran que el virus de la peste porcina africana que ha provocado los brotes en Cerdanyola del Vallès (Barcelona) no concuerda con los que se usan en el Centro de Investigación de Sanidad Animal IRTA-CReSA. Se trata de una nueva variante no registrada y menos virulenta.