El Mediterráneo es una de las regiones más vulnerables y casi el 90 % de su superficie forestal podría sufrir un aumento de estas perturbaciones. Entre las consecuencias, los bosques serán cada vez más jóvenes y con menor capacidad de actuar como sumideros de carbono. Sin embargo, el equipo transmite un mensaje de esperanza, ya que si se reducen de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero, el aumento de perturbaciones forestales podría limitarse a un 20 %.
Un metaanálisis de 385 investigaciones publicado en Nature revela que las proyecciones usadas durante años para evaluar la exposición costera presentan desviaciones importantes. La mayoría de los trabajos analizados se basa en cálculos derivados de datos satelitales que no incorporan condiciones oceánicas locales. Al compararlos con mediciones directas, los autores detectan diferencias significativas. El resultado apunta a una vulnerabilidad mayor para las poblaciones situadas en zonas bajas del litoral.
Los árboles urbanos funcionan como infraestructuras ecológicas, ya que filtran contaminantes, reducen la temperatura mediante sombra y evapotranspiración, y regulan la escorrentía. De esta forma contribuyen a la salud y el confort de la población. Consciente de su valor, el Real Betis Balompié estrenó una camiseta hecha con pieles de naranja, uniendo fútbol y concienciación sobre el arbolado urbano.
Un análisis de 50 años de datos climáticos muestra que la carrera ha logrado esquivar hasta ahora las condiciones más extremas, aunque el riesgo aumenta de forma sostenida.
Un nuevo método de cálculo para calcular los riesgos derivados de los fenómenos meteorológicos extremos revela que Europa ha registrado un aumento de diez veces en el calor extremo en el periodo entre 2010 y 2024, en comparación con el periodo de 1961 a 1990.
La rápida transformación del casquete de hielo groenlandés se consolida como una señal inequívoca del calentamiento global. Nuevos datos revelan una aceleración alarmante de los episodios extremos de fusión, con impactos crecientes sobre el nivel del mar y la estabilidad climática del Ártico.
Un estudio liderado por la Universidad de Valladolid y la AEMET muestra que el calentamiento global amplificó la intensidad y el alcance de las lluvias que causaron las inundaciones catastróficas de octubre de 2024.
Las condiciones físicas de los osos polares que habitan esta isla noruega han mejorado y mantienen sus poblaciones estables a pesar de la pérdida de hielo marino en el Ártico como consecuencia del calentamiento global.
En 2025, el Mediterráneo alcanzó temperaturas históricas y prolongados episodios de calor en el mar, con máximos históricos en las Illes Balears, según el informe anual del SOCIB. Los datos también muestran incremento de salinidad y aceleración de la subida del nivel del agua.
Un estudio de la Organización de las Naciones Unidas declara que el término de ‘crisis hídrica’ que se utiliza habitualmente ya no se ajusta a la realidad, ya que hay daños irreversibles que han llevado a muchas cuencas y reservas a un punto sin retorno.