Un estudio con dos cohortes neerlandesas relaciona la temperatura ambiental en el primer trimestre con cambios en el crecimiento fetal temprano. A las 12 semanas, se observa una longitud cráneo‑caudal menor, con efectos que dependen del momento de exposición.
Un estudio del CSIC revela que el impacto del frío en la mortalidad se ha reducido drásticamente desde el siglo XIX, mientras que el riesgo asociado al calor extremo se ha mantenido estable.
Aunque el frío no origina infecciones por sí mismo, sí crea un entorno favorable para la circulación de los virus respiratorios y puede debilitar las defensas nasales. A esto se suma que pasamos más tiempo en espacios cerrados y con poca ventilación, lo que aumenta las posibilidades de transmisión.
El fósil del neandertal de este yacimiento italiano es uno de los más completos hallados en Europa y ha permitido estudiar por primera vez su morfología nasal. Los resultados descartan que esta especie desarrollara adaptaciones internas específicas para sobrevivir en climas fríos, lo que contradice hipótesis previas.
Un diente fósil de reno demuestra que estos robustos animales vivían en Atapuerca hace más de 200 mil años. Su descubrimiento sugiere que convivió con seres humanos primitivos y que los animales pertenecientes a zonas gélidas llegaron a la península ibérica gracias al impacto que tuvieron las glaciaciones sobre el clima.
El riesgo relativo de mortalidad con las temperaturas más frías ha disminuido un 2 % anual desde 2003, mientras que en condiciones de calor extremo solo ha caído un 1 % anual.
Un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona sobre la exposición al frío en Países Bajos y al calor en España asegura que estas temperaturas influyen en los síntomas psiquiátricos. En la cohorte neerlandesa, el impacto del frío se asociaba a un aumento de los problemas de interiorización, como la ansiedad y los síntomas depresivos. En el caso español, el calor se relacionaba con un aumento de los problemas de atención.
Tras analizar 14 millones de muertes en España entre 1979 y 2018, investigadores del CSIC han comprobado que sus habitantes se han adaptado desde 1989 a temperaturas frías extremas, y desde 2009 a las más elevadas, como ocurre durante las olas de calor.
Tras analizar 32 millones de fallecimientos por enfermedades cardiovasculares durante cuatro décadas en 27 países, un equipo internacional de investigadores ha estimado que una de cada 100 de estas muertes se puede atribuir a días con temperaturas muy bajas o muy altas.
La temperatura que puede soportar cómodamente un perro dependerá de su tamaño, de si está aclimatado, de si hay humedad ambiental y si tiene un abrigo. Para las colonias felinas es importante prestar atención al capó del coche, ya que los gatos suelen refugiarse en su interior.