La irrupción de la covid-19 obligó a la lengua a adaptarse y buscar metáforas para explicar una situación global de extrema gravedad. Frente al abuso perjudicial de las imágenes bélicas, una iniciativa de varias lingüistas se propuso recopilar ejemplos que sirvieran como alternativas. Porque las palabras no son neutras: influyen en el pensamiento y en la movilización social.
Una investigación asegura que perder las membranas vocales y los sacos aéreos en la laringe supuso un paso evolutivo crucial para nuestro lenguaje vocal. La simplificación evolutiva de esta parte de la anatomía humana permitió la mayor complejidad acústica que requiere el habla humana.
Al comparar neuroimagenes del lóbulo temporal de humanos y de chimpancés, investigadores de Países Bajos y Reino Unido han encontrado que el patrón de conexiones de las áreas del lenguaje en nuestro cerebro se ha ampliado más de lo que se pensaba.
Los orangutanes de Borneo y Sumatra, en Indonesia, adaptan su repertorio de llamadas al grupo, tal y como hacen los seres humanos, según un nuevo estudio observacional. Los resultados podrían ayudar a comprender cómo fue el origen y evolución del lenguaje en nuestros antepasados homínidos.
Varios gigantes tecnológicos están en la carrera por conseguir la decodificación de la actividad cerebral para pasarla a texto escrito. Esto supone no solo un avance muy importante para optimizar la calidad de vida de personas con diversas enfermedades motoras, sino también potenciales riesgos para nuestra privacidad.
Aunque la señal pueda degradarse por la distancia, los sonidos que emiten estos grandes simios, protagonistas del #Cienciaalobestia, se desplazan a través de los árboles y mantienen intacto el contenido. El estudio contradice así una antigua teoría sobre la evolución del habla humana y arroja nuevas pistas.
Los balbuceos no son exclusivos de la especie humana. Las crías de los murciélagos de sacos, Saccopteryx bilineata, emiten unos cantos muy parecidos, lo que demuestra su capacidad para imitar vocalmente a sus tutores.
Un equipo internacional de científicos desvela que el procesamiento auditivo y el del habla se producen en paralelo. Este hallazgo contradice una teoría sostenida hasta ahora, que defendía que el cerebro primero interpretaba la información acústica para después transformarla en lingüística.
El mayor muestreo realizado hasta la fecha de la población vasca muestra que la singularidad genética de la población vasca no es debida a su origen externo respecto a otras poblaciones ibéricas, sino a la disminución de contactos desde la Edad del Hierro. El análisis genómico apunta a la barrera del lenguaje como un posible baluarte que propició el aislamiento de la población.