Antes de que se desarrolle un tumor maligno, el sistema inmune trata de luchar contra proteínas que se alteran durante su formación, generando determinados anticuerpos. Un biosensor desarrollado por científicos de la Universidad Complutense de Madrid ha conseguido detectar estas unidades defensivas en muestras de pacientes con cáncer de colon y ovario. La herramienta es más rápida y precisa que los métodos tradicionales.
Un equipo internacional con participación española ha logrado identificar las mutaciones en las células que causan los linfomas T de origen poco claro, uno de los tumores con mayor tasa de mortalidad. Los autores del estudio creen que este avance contribuirá a desarrollar fármacos más efectivos para su tratamiento.
Investigadores de la Universidad Pompeu Fabra han creado OncoPad, una novedosa herramienta web abierta a toda la comunidad científica para diseñar paneles de secuenciación para cáncer. La interfaz identifica qué genes o regiones son los mejores candidatos para el diseño de un panel específico, basándose en la asociación conocida de los genes a mecanismos de desarrollo de la enfermedad o la respuesta a fármacos contra esta.
Los científicos saben que el proceso con el que la célula recicla sus componentes, la autofagia –protagonista del Nobel de Medicina 2016–, puede provocar la muerte celular. Una investigación liderada por la Universidad Complutense de Madrid ha descubierto cómo, utilizando para ello el principal componente activo del cannabis, el THC. En estudios in vitro y en ratones los investigadores han comprobado el potencial de este cannabinoide a la hora activar la autofagia, lo que podría abrir la puerta a nuevas terapias.
Un estudio de la Universidad Carlos III de Madrid ha realizado una descripción matemática de cómo los tumores inducen el crecimiento de vasos sanguíneos. Los autores sostienen que las puntas de los vasos se propagan como un solitón, es decir, como una onda solitaria similar a un tsunami.
La antitrombina, además de su papel clave como modulador de la coagulación sanguínea, también actúa como inhibidor de la migración, invasión y angiogénesis tumoral, según demuestran investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad de Murcia.
Científicos españoles han descubierto el importante papel que desempeña una proteína nuclear como inhibidor del crecimiento tumoral y de la formación de metástasis. El trabajo, liderado desde el Instituto de Investigaciones Biomédicas “Alberto Sols”, se publica en la revista PNAS.
Las células cancerosas consiguen sobrevivir en el centro del tumor donde apenas llegan los vasos sanguíneos que las alimenta. Un nuevo estudio, publicado en Cancer Cell, da pistas sobre cómo aparece la resistencia a los fármacos que hacen ‘pasar hambre’ al tumor, y cómo se las arreglan las células para seguir proliferando en ausencia de glucosa.
En el organismo existen células que tienen propiedades antitumorales, como las células madre mesenquimales de placenta. Un consorcio español de investigadores, liderado por la Universidad Complutense de Madrid, ha utilizado estas células como vehículo en el que insertar nanopartículas cargadas con fármacos antitumorales. La capacidad migratoria de estas células madre les permite llegar al tumor, donde expulsan las nanopartículas que acaban con las células malignas, multiplicando su efecto. El modelo ha sido probado en ratas y en líneas celulares de laboratorio.
Un equipo alemán ha conseguido un avance hacia el tratamiento personalizado de cualquier tipo de cáncer. El método estimula la respuesta inmunitaria innata del cuerpo humano frente a los virus y ha funcionado en ratones y en tres pacientes con melanoma.