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Alberto Palloni, sociólogo de la Universidad de Wisconsin-Madison

“En la salud de un adulto influye lo que vivió incluso antes de su nacimiento”

¿Cómo marcan los primeros años de vida nuestra salud de adultos? Esta es una de las cuestiones que tratará el ambicioso proyecto ECHO, que acaba de recibir 2,8 millones de euros del Consejo Europeo de Investigación para reformular las teorías estándar en salud y mortalidad. Hablamos con su coordinador, Alberto Palloni.

Alberto Palloni / Fotografía cedida por el autor

¿Cuáles son las nuevas hipótesis sobre la evolución de la salud que van a testear?

La conjetura fundamental –que se desgrana en alrededor de diez hipótesis precisas– es que la evolución de la longevidad en nuestra especie, con incrementos continuos, no necesariamente seguirá el mismo curso que ha seguido en el pasado. Algunas poblaciones, de bajos a medianos ingresos, corren más riesgo de perder años de vida media que de ganarlos.

“Las poblaciones de bajos a medianos ingresos corren riesgo de perder años de vida media”

¿Qué factores son los que más influyen en la morbilidad?

Aparte de enfermedades crónicas como el cáncer, asociado al hábito de fumar, las condiciones más importantes que podrían producir efectos negativos en el corto plazo son la obesidad, el síndrome metabólico y las enfermedades crónicas asociadas (diabetes tipo 2, entre otras). Esta situación, que casi todas las poblaciones del mundo están afrontando, se agrava en países de bajos o medianos ingresos donde además del peso de las enfermedades crónicas se añade la influencia de enfermedades infecciosas y parasitarias que prácticamente han desparecido en el resto de los países.

¿Con qué datos van a trabajar en ECHO y cómo se van a dividir las diferentes etapas del proyecto?

Usaremos bases de datos de todo el mundo y de más de una especie. Estas incluyen datos agregados por países de mortalidad morbilidad y discapacidad; datos de encuestas de salud nacionales; datos de cohortes seguidas por tiempos largos; paneles de salud adulta; genealogías; datos de familia (hijos, hermanos, cónyuges); datos derivados de estudios clínicos; síntesis de datos y resultados de estudios basados en modelos animales.

¿De qué otras especies estaríamos hablando?

La mayoría de lo que sabemos sobre mecanismos epigenéticos y del microbioma esta basado en estudios de mamíferos distintos al Homo sapiens: ratas, cerdos, ovejas y primates de varios tipos.

“Necesitamos la colaboración de muchas disciplinas: demógrafos, epidemiólogos, biólogos, matemáticos y hasta físicos”

¿Qué podemos descubrir a través de especies más longevas o menos sensibles a enfermedades que comúnmente atacan a los humanos?

No está claro cuánto de lo que se aprende del estudio de estos mamíferos es transferible al Homo sapiens, pero sí se sabe que no es insignificante. Por otra parte, las teorías sobre los efectos de experiencias tempranas sí han sido estudiadas con datos de mujeres y hombres, adultos y niños. Pero es difícil –por razones prácticas, por una parte, y éticas, por otra– que estudios como estos iluminen los mecanismos a través de los cuales experiencias tempranas en la vida, incluso antes del nacimiento o gestación, se traducen en impactos en la salud del adulto.

Hablan de un nuevo campo de estudio de salud humana y un cambio de paradigma. ¿De qué se trata?

Es el estudio y la verificación de esa conjetura, que requiere la formulación de modelos con dimensiones demográficas y socioeconómicas pero también genéticas, epigenéticas y relacionadas con el desarrollo biológico desde la edad temprana. La formulación requiere la colaboración de muchas disciplinas, desde el demógrafo y el epidemiólogo hasta el especialista en biología evolutiva, el genético y el biólogo del desarrollo.

¿Por qué es tan determinante para este trabajo la relación entre la salud en edades tempranas y de adulto? ¿Qué tipo de conexiones van a estudiar?

Está establecido, y la evidencia empírica continúa acumulándose, que la salud de los adultos está determinada en parte por condiciones tempranas, incluso aquellas que existieron antes del nacimiento. Estas pueden haber afectado no solo al feto o al embrión, sino también a madres y padres o abuelas y abuelos. Estos hallazgos son importantes, no solo porque tienen implicaciones para políticas y gastos futuros de salud pública, sino también porque impactan directamente en la evolución del Homo sapiens.

“Nos interesa el cambio del microbioma en los bebés y sus efectos epigenéticos”

¿Cuál es el papel de la epigenética en esta evolución?

Los mecanismos más importantes a través de los cuales la salud de una persona adulta es influenciada por condiciones tempranas son epigenéticos. Hay muchos mecanismos epigenéticos implicados y se descubren más a diario. Los que nos interesan en este proyecto son aquellos que pueden ser modificados con intervenciones externas, por ejemplo, la nutrición materna. Tienen particular importancia para nosotros la naturaleza y el cambio del microbioma en bebés y los efectos epigenéticos que este produce.

Los perfiles que integrarán el grupo son muy diversos, ¿qué función tendrá cada uno?

Hay de todo, porque se necesita de todo: estadísticos, genéticos, demógrafos, matemáticos, especialistas en computación y modelos dinámicos. Necesitamos hasta físicos para que nos ayuden a entender cómo modelar interacción de moléculas que determinan la creación o desaparición de marcas epigenéticas.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
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