LA TEORÍA DE LOS ‘SELLOS DISTINTIVOS’

La investigación del cáncer es caótica y compleja: este nuevo marco conceptual busca poner orden

El modelo propone cuatro dimensiones interconectadas para entender cómo surge y evoluciona la enfermedad, integrando factores como el envejecimiento y la obesidad.

La investigación del cáncer es caótica y compleja: este nuevo marco conceptual busca poner orden
Ilustración 3D de un grupo de células cancerosas. / Adobe Stock

El cáncer no es una única enfermedad, sino un fenómeno de una complejidad abrumadora. Durante décadas, la ciencia ha intentado descifrar si existe una lógica común detrás de la inmensa variedad de tumores que afectan al ser humano. Ahora, una profunda revisión publicada esta semana en la revista Cell propone un nuevo esquema organizativo que simplifica esta diversidad en cuatro dimensiones clave, ofreciendo una renovada ‘hoja de ruta’ para la oncología del futuro.

Este nuevo marco conceptual nace para actualizar la famosa teoría de los ‘sellos distintivos’ (hallmarks) del cáncer, que durante un cuarto de siglo ha servido como manual básico para los investigadores. Sin embargo, el aluvión de nuevos datos científicos en los últimos años ha provocado que aquella idea original pierda su esencia. “Su atractiva simplicidad se ha vuelto, posiblemente, más complicada”, reconoce el biólogo Douglas Hanahan, autor del estudio e investigador del Instituto Ludwig para la Investigación del Cáncer (Suiza).

Durante décadas, la ciencia ha intentado descifrar si existe una lógica común detrás de la inmensa variedad de tumores que afectan al ser humano

Para recuperar esa claridad, la nueva propuesta articula la enfermedad a través de cuatro planos que se entrelazan entre sí. El primero abarca las capacidades propias de la célula tumoral, como su habilidad para crecer sin control o generar sus propios vasos sanguíneos. Pero el cáncer no actúa solo; por ello, el modelo incluye una segunda dimensión de mecanismos facilitadores, como la inestabilidad genética o la inflamación, y una tercera centrada en las ‘células cómplices’: células normales del cuerpo que el tumor recluta y reprograma para que trabajen a su favor.

Finalmente, el esquema introduce lo que Hanahan denomina ‘nubes de complejidad’, una dimensión sistémica que analiza cómo factores globales del organismo, especialmente el envejecimiento y la obesidad, interactúan con el cáncer durante toda su progresión.

Hacia tratamientos multidisciplinares

El objetivo de este esfuerzo teórico es demostrar que, a pesar de las miles de mutaciones posibles, existe un orden. “La premisa conceptual establecida en el año 2000 ha perdurado, de forma notable y esperada, durante veintiséis años: que hay un fundamento lógico bajo la complejidad y diversidad del cáncer humano”, afirma el autor. Con este nuevo marco, Hanahan espera “restaurar parte de esa claridad conceptual”.

El objetivo de este esfuerzo teórico es demostrar que, a pesar de las miles de mutaciones posibles, existe un orden

Más allá de la teoría, la revisión lanza una hipótesis con implicaciones directas en la clínica: el desarrollo de tratamientos diseñados para atacar múltiples capacidades distintivas de forma simultánea.

Según el investigador, abordar varios de estos frentes a la vez podría ser significativamente más eficaz a largo plazo que muchas de las terapias actuales, evitando que la enfermedad encuentre vías de escape y genere resistencias.

Referencia:

Hanahan, D., “Hallmarks of cancer—Then and now, and beyond”, Cell, 2025. DOI: 10.1016/j.cell.2025.12.049

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
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