Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Radiografía de la primera ola de la pandemia de coronavirus en España

Un análisis de la primera onda pandémica de SARS-COV-2 en España identifica las características clínicas y epidemiológicas de los casos, revela los principales factores de riesgo para la covid-19 grave y evidencia el efecto del confinamiento en la mitigación de la epidemia. Los resultados se publican en Eurosurveillance, la revista del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades.

Este trabajo ha analizado datos de los 218.652 casos confirmados de covid-19 por las distintas comunidades autónomas. / Hospital Clínic | Francisco Avia

Un equipo del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) ha estudiado cómo el confinamiento nacional logró detener la progresión de la epidemia de covid-19, y demuestra el enorme impacto de la pandemia en adultos mayores de 70 años y en profesionales sanitarios: uno de cada cinco casos identificados era sanitario, con un 77 % de mujeres entre este colectivo. El trabajo, publicado en Eurosurveillance, muestra que los hombres y los pacientes con enfermedad cardiovascular o renal crónica tuvieron mayor riesgo de complicaciones graves y muerte.

La investigación ha analizado datos de los 218.652 casos confirmados de covid-19 por PCR notificados por las comunidades autónomas, entre el 31 de enero y el 27 de abril, a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE), a través del Sistema para la Vigilancia de España (SiViES).

Los resultados muestran la necesidad de aumentar la capacidad diagnóstica del coronavirus y la importancia de proteger a las personas y colectivos más vulnerables

Los resultados ponen de manifiesto la necesidad de aumentar la capacidad diagnóstica del coronavirus, que comenzó a incrementarse después de la primera onda y alcanzó tasas seis veces mayores tres meses más tarde. También queda patente la importancia crucial de proteger a las personas y colectivos más vulnerables, incluida la población de mayor edad y aquellos con enfermedades predisponentes.

Además, los factores de riesgo identificados pueden ser útiles, en un futuro cercano, para las estrategias de priorización de la vacunación frente a covid-19. Por último, el estudio destaca que una vigilancia continua es crucial en la situación actual para proporcionar la mejor información posible y guiar a las autoridades regionales, nacionales e internacionales en el control de esta pandemia y en el seguimiento de nuevas ondas epidémicas.

El informe revela que, seis días después de implantarse el confinamiento nacional (15 de marzo), los casos de covid-19 comenzaron a disminuir progresivamente en España hasta el 27 de abril, cuando tuvieron lugar las primeras medidas de relajación.

La distribución de la incidencia acumulada a 14 días, durante los dos meses que transcurrieron desde que se confirmó la transmisión comunitaria, fue muy heterogénea entre las comunidades autónomas. Estas diferencias pudieren deberse a múltiples factores, como la diferente situación epidemiológica de cada territorio en el momento del confinamiento nacional y los diferentes movimientos entre regiones antes del mismo, como se ha reflejado en el Proyecto Factores de Difusión del Instituto de Salud Carlos III.

Las cifras del confinamiento

Un 45,4 % de los casos notificados de coronavirus requirieron hospitalización, y un 4,5 % fueron admitidos en UCI. Entre los casos notificados y confirmados de esta primera ola epidémica, un 11,9 % fallecieron. El 95 % de los fallecidos tenían al menos una enfermedad subyacente, y la letalidad aumentó drásticamente con la edad. En los menores de 40 años, la letalidad fue menor del 0,5 %; del 23 % en el grupo de 70-79 años, y del 62 % en los mayores de 80 años.

Existen diferencias por sexo en los síntomas producidos por covid-19, con una prevalencia mayor de síntomas respiratorios en hombres y de síntomas gastrointestinales, como diarrea o vómitos, en mujeres. Entre los casos no hospitalizados, la mayoría fueron mujeres (65,5 %), mientras que los resultados más graves fueron más frecuentes en hombres (con porcentajes de hospitalizados, ingresos en UCI y defunciones del 56, el 69 y el 56 %, respectivamente).

Además, el estudio confirma que los hombres tienen un riesgo significativamente mayor de complicaciones graves y muerte por coronavirus que las mujeres, y que la edad avanzada es el factor de riesgo fundamental para la evolución fatal tras la infección, datos también confirmados en el estudio nacional de seroepidemiología ENECOVIDcuyos últimos resultados preliminares acaban de presentarse esta semana

Un 45,4 % de los casos notificados requirieron hospitalización, y un 4,5 % fueron admitidos en UCI. Entre los casos confirmados de esta primera ola epidémica, un 11,9 % fallecieron

Así, los pacientes mayores de 80 años mostraron una probabilidad de morir 28 veces mayor que los menores de 40 años, lo que pone de manifiesto la idoneidad de implantar estrategias de prevención en las residencias sociosanitarias.

Por otro lado, los pacientes con neumonía tuvieron mayores probabilidades de ser hospitalizados, mientras que el hecho de tener una enfermedad cardiovascular crónica supuso un factor de riesgo consistente para la hospitalización, el ingreso en UCI o la muerte por covid-19. Los pacientes con una enfermedad renal crónica mostraron el mayor riesgo de sufrir una evolución fatal.

Además del alto impacto en las personas mayores, la primera onda pandémica provocó un elevado porcentaje de infección en profesionales sanitarios: uno de cada cinco casos notificados correspondían a este grupo profesional. Esta alta proporción de sanitarios refleja una estrategia de diagnóstico que se priorizó en trabajadores esenciales a partir del pico de la pandemia, pero también pudo relacionarse con una disponibilidad limitada de equipos de protección personal, especialmente durante las primeras semanas de la epidemia.

Limitaciones del estudio

Este trabajo es un estudio basado en los casos notificados de covid-19 durante la primera onda pandémica en España y está sometido a las limitaciones inherentes a la propia información de vigilancia. La notificación depende de los sucesivos cambios de la estrategia nacional de vigilancia, debidas a la necesidad de adaptarse a la situación epidemiológica y la capacidad diagnóstica de cada momento.

También hay que tener en cuenta la definición de algunas variables; por ejemplo, entre el personal sanitario analizados hay un grupo heterogéneo de profesionales (centros de atención primaria, hospitalaria, sociosanitaria, etc.). Además, el número de casos fue recogido, con la mejor calidad posible, en un momento en el que España sufría una de las peores primeras ondas pandémicas de covid-19 en Europa.

 

Referencia:

Working group for the surveillance and control of COVID-19 in Spain. The first wave of the COVID-19 pandemic in Spain: characterisation of cases and risk factors for severe outcomes, as at 27 April 2020. Euro Surveill. 2020;25(50):pii=2001431.

Esta investigación ha sido posible gracias a la contribución de numerosas instituciones y profesionales que forman parte del Grupo de Trabajo para la Vigilancia y el Control de COVID-19 en España, diversas Unidades de Salud Pública autonómicas, laboratorios de Microbiología, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias del Ministerio de Sanidad y el Centro Nacional de Epidemiología y el Centro Nacional de Microbiología del ISCIII.

Fuente:
I-MATH
Derechos: Creative Commons.
Artículos relacionados
Un nuevo modelo matemático predice el riesgo de mortalidad en las UCIs

Investigadores españoles han desarrollado un modelo predictivo de aprendizaje automático que pronostica el riesgo de morir de los pacientes ingresados en las UCIs. Este modelo ayudará a tomar decisiones médicas personalizadas dependiendo del estado de cada persona afectada.

España, a la cabeza entre los países con mayor exceso de mortalidad asociada a la covid-19

El primer estudio sobre el excedente de fallecimientos por la pandemia en 22 países revela que, en 2020, las muertes reportadas por la covid-19 causaron un 68,55 % de dicha desproporción en España. Los países con cifras más altas fueron los que tardaron más en reaccionar y adoptar medidas de control limitadas.