BIOMEDICINA Y SALUD: Salud pública

El 7% de las mujeres sufre una agresión sexual fuera de su pareja

Varios estudios reclaman una acción global contra la violencia hacia mujeres y niñas

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Los esfuerzos actuales para prevenir las agresiones contra las mujeres y las niñas no son suficientes. Así lo indica una nueva serie de estudios publicada en The Lancet y en la que participan varios expertos de la Organización Mundial de la Salud. Una de cada tres mujeres en el mundo ha experimentado violencia física o sexual en su vida. 

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SINC | | 21 noviembre 2014 01:00

<p>Una de cada tres mujeres en el mundo sufrirá violencia sexual en su vida. / Fotolia</p>

Una de cada tres mujeres en el mundo sufrirá violencia sexual en su vida. / Fotolia

En los últimos años se le ha dado mayor atención a la violencia contra las mujeres y niñas. Sin embargo, los niveles de violencia contra las mujeres –incluyendo violencia en la pareja, violación, mutilación genital femenina, trata de personas y matrimonios forzados– siguen siendo ‘inaceptablemente’ altos, con graves consecuencias para la salud física y mental de las víctimas.

Estas son algunas de las conclusiones de una serie de nuevos estudios publicados esta semana en la revista The Lancet –algunos de ellos coordinados por especialistas de la Organización Mundial de la Salud (OMS)–, que apuntan cómo los conflictos y otras crisis humanitarias pueden exacerbar este tipo de violencia.

Los trabajos apuntan cómo los conflictos y otras crisis humanitarias pueden exacerbar este tipo de violencia

La serie ha sido publicada una semana antes de los 16 días de activismo contra la violencia de género, del 25 noviembre al 10 diciembre, una campaña promovida por varias ONG para el liderazgo global de las mujeres.

Uno de los datos más llamativos es el número de niñas y mujeres (entre 100 y 140 millones) en todo el mundo que han sufrido una mutilación genital. Además, solo en África más de 3 millones de niñas corren el riesgo de esta práctica cada año.

Otra cifra alarmante presentada en otro de los artículos son los 70 millones de niñas en todo el mundo que han estado casadas antes de cumplir los dieciocho años, muchas de ellas en contra de su voluntad.

Los autores de la serie argumentan que, aunque muchos países han hecho progresos sustanciales hacia la criminalización de la violencia contra las mujeres y han promovido la igualdad de género, “tanto gobiernos como donantes deben comprometer recursos financieros suficientes para garantizar sus compromisos verbales y que estos se traduzcan en un cambio real”.

“Incluso en aquellos lugares donde las leyes son progresistas, muchas mujeres y niñas siguen sufriendo discriminación, experiencias violentas y falta de acceso a la salud y a servicios jurídicos”, añaden.

Mucho por hacer

En el primero de los trabajos, los autores revelan que no se hace lo suficiente para prevenir la violencia contra las mujeres y las niñas. A pesar de que los recursos han aumentado para apoyar la superación de sus secuelas, otra de las investigaciones sugiere que son necesarias acciones para hacer frente a la desigualdad de género y otras causas de esta violencia para prevenir todas las formas de abuso.

"Una de cada tres mujeres en el mundo sufrirá violencia sexual en su vida, lo que demuestra que debe hacerse una mayor inversión en prevención. Pero para marcar una diferencia real en sus vidas, debemos trabajar para alcanzar la igualdad de género y prevenir la violencia antes de que comience", explica Charlotte Watts, directora del Centro de Violencia de Género y Salud en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (Reino Unido).

"No existe una varita mágica capaz de eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas. Pero la evidencia nos dice que son posibles los cambios en actitudes y comportamientos, y que su erradicación puede lograrse en menos de una generación”, continúa.

Para los expertos de otro de los estudios, trabajar con los autores de la violencia (hombres y niños) y con las receptoras de esta (mujeres y niñas) resulta esencial para cambiar las normas sociales –profundamente arraigadas– en las relaciones de género y la creencia de que las mujeres son inferiores.

Una carencia en el tratamiento de la violencia es que se ve como un problema de justicia social y penal, y no como un problema de salud pública

Así, una de las carencias en el tratamiento de la violencia es que a menudo esta es vista como un problema de justicia social y penal, y no como un problema de salud pública, pero el sistema de salud desempeña un papel crucial tanto en el tratamiento de sus consecuencias como en su prevención.

"Los proveedores de atención de la salud son a menudo el primer punto de contacto para las mujeres y las niñas víctimas de la violencia", explica a Sinc Claudia García-Moreno, médica experta de la OMS, encargada de coordinar la investigación y la política sobre la violencia contra las mujeres. “Su sensibilidad al respecto es clave a la hora de hacerle frente”.

Llamada a la acción por parte de las autoridades

La serie de artículos insta a los responsables políticos, profesionales de la salud y donantes de todo el mundo a acelerar los esfuerzos para abordar la violencia contra las mujeres y las niñas mediante la adopción de cinco acciones clave.

En primer lugar, los gobiernos deben asignar recursos necesarios para hacer frente a la violencia contra las mujeres como una prioridad, reconociéndola como una barrera para la salud y el desarrollo.

En segundo lugar, han de modificarse las estructuras discriminatorias (leyes, políticas, instituciones) que perpetúan la desigualdad entre mujeres y hombres y la crianza con violencia.

En tercer lugar, se debe invertir en la promoción de la igualdad, los comportamientos no violentos y en el apoyo no estigmatizado a los supervivientes.

En cuarto lugar, reforzar el papel de la salud, la seguridad, la educación, la justicia y otros sectores mediante la creación y aplicación de políticas para la prevención y la integración de dicha prevención y la respuesta de la violencia en los esfuerzos de capacitación.

Por último, se debe apoyar la investigación para tener conocimiento sobre qué intervenciones son eficaces y cómo convertir las pruebas en acciones efectivas.

"Ahora tenemos algunos resultados prometedores para mostrar qué funciona para prevenir la violencia”, señala la coordinadora de la serie, Cathy Zimmerman, experta también de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. “Nuestro próximo desafío es ampliar esta evidencia a muchas más formas de violencia. Esto es urgente para que las mujeres y las niñas puedan vivir libres de violencia".

Zona geográfica: Internacional
Fuente: OMS

Comentarios

  • Joaquin Felix Rodriguez Bassecourt |24. noviembre 2014 19:24:50

    El modelo de interacción social humano que hoy esta vigente es un modelo bioecológico y por tanto infrahumano, lo que determina que como los criterios socioculturales no tienen la función real de regular según modelos socioculturales el comportamiento humano, siendo su verdadera función la preservación de una de una organización social fundamentada sobre modelo infrahumano del sensualismo posesivo (libertad humana generada por el particularismo social de la propiedad privada con o sin burguesía), es lógico que todas estas leyes no tengan otra función que justificar legitimar y hacer aceptable el nivel de alineación femenino compatible con la preservación del libertinaje social que corresponde al particularismo social de la propiedad privada burguesa con o sin capitalismo.

    Por otro lado las mujeres al igual que los trabajadores como clase comparten el fundamento de su alineación, parece ser que ni las mujeres ni los trabajadores como colectividades alienadas quieren admitir que el fundamento de su alineación, no puede ser superado mas que por medio de la superación de la individualidad estético emocional burguesa, la cual debe ser reemplazada por una individualidad ideológico intelectual.

    Pues toda revolución social y cultural esta condenada a ser devorada sin la extinción del individualismo burgués con o sin burguesía, siendo el libre albedrío el libertinaje de una identidad bioecológica e infrahumana.

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  • Nel |24. noviembre 2014 19:25:40

    Un hombre es violento por traumas del pasado, la expresión de violencia generalmente es el resultado de un trato igualmente recibido, así si el hombre es violento, su causa esta en la violencia recibida en su infancia o cualquier otro momento de su vida, si la causa ha sido su madre, es porque esa madre también recibió violencia extendiéndose por toda la historia. Los gobiernos poco podrán hacer a menos que realicen un trabajo enfocado en enseñar a las personas desde niños a manejar acertivamente las represiones y las frustraciones de todo tipo, esto reflejará en un mejor comportamiento del individuo durante toda su vida y cuando adulto.clases de orientación psicológica desde niños es la solución mas fácil de adoptar, pero esto debería ser una materia de estudios y no un simple tratamiento, de ese modo se previenen resultados negativos antes de tratar de tener que corregirlos y sus implicaciones llegarían mas alla del mal trato a la mujer alcanzando a todo ser vivo. La pregunta es... Quieren los gobiernos hacer esto? .

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