La DANA disparó los indicadores de contaminación fecal en l’Albufera

Los vertidos de aguas residuales provocados por el colapso de las depuradoras y las redes de alcantarillado elevaron los niveles de bacterias y virus fecales en el humedal. Aunque los indicadores disminuyeron con el tiempo, algunos seguían por encima de los valores habituales seis meses después. Los contaminantes analizados supusieron un riesgo para los ecosistemas, pero no para la salud humana.

La DANA disparó los indicadores de contaminación fecal en l’Albufera
Investigador del CSIC trabajando sobre el terreno. / ICMAN-CSIC

El 29 de octubre de 2024, la emergencia causada por la dana afectó principalmente a la provincia de Valencia, en especial a municipios de la comarca de L’Horta Sud, además de poblaciones como Utiel, Chiva, Cheste o Algemesí. Dos años después, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, continúa aportando nuevos resultados científicos sobre el impacto medioambiental de las inundaciones. Estos datos son clave para la recuperación de los ecosistemas, mejorar las infraestructuras y completar los planes de prevención y respuesta ante emergencias.

 

Los resultados muestran signos de contaminación fecal y química en la Albufera seis meses después de la emergencia, aunque la situación mejoró con el tiemp

Los resultados muestran signos de contaminación fecal y química en la Albufera seis meses después de la emergencia, aunque la situación mejoró con el tiempo. Los investigadores también observaron cómo los contaminantes se distribuyeron de manera diferente en función del tipo de material: agua, polvo o sedimentos.

Muestras tomadas semanas después de la dana confirmaron que los compuestos orgánicos en lodos y polvos representaron un riesgo para el medioambiente, pero no para la salud humana. Además, una investigación analiza la relación observada entre las inundaciones y el aumento de partos prematuros en las zonas afectadas.

La Albufera seis meses después de la dana

Las inundaciones provocaron el colapso de las depuradoras y las redes de alcantarillado en los municipios del entorno de la Abufera y el barranco del Poyo que liberaron grandes cantidades de aguas residuales sin tratar. Un estudio del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC) y el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC), con participación del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC) y el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), evaluó durante meses la calidad del agua y los sedimentos del Parque Natural de la Albufera y de los barrancos del Poyo y Picassent.

Los análisis microbiológicos detectaron un aumento inmediato de indicadores de contaminación fecal, como la bacteria Escherichia coli, determinados virus entéricos y colífagos. “Estos resultados confirmaron una importante entrada de aguas residuales tras las inundaciones. Aunque los niveles de contaminación disminuyeron con el tiempo, varios indicadores seguían siendo más altos de lo normal medio año después”, explica Ana Allende, investigadora del CEBAS-CSIC que lidera el estudio.

 

Estos resultados confirmaron una importante entrada de aguas residuales tras las inundaciones

Ana Allende, investigadora del CEBAS-CSIC

La contaminación química general se situó entre niveles bajos y moderados al finalizar el estudio, aunque se identificaron puntos concretos con mayor acumulación de contaminantes, especialmente en zonas sometidas a la influencia urbana y agrícola de la rambla del Poyo.

El trabajo, publicado en octubre en la revista Journal of Hazardous Materials y donde participan otros centros del CSIC (ICMAN e IGME), demuestra que los humedales mediterráneos como la Albufera son especialmente vulnerables a fenómenos meteorológicos extremos.

Los autores destacan la necesidad de mejorar la resiliencia de las infraestructuras de saneamiento, depuración y gestión de inundaciones para reducir los efectos de futuros episodios similares. Asimismo, sostienen que analizar únicamente el agua no es suficiente para evaluar la recuperación de un ecosistema: también hay que estudiar los sedimentos, que pueden actuar como reservorios de contaminantes.

Riesgo para los ecosistemas, no para la población

La dana generó 800 000 toneladas de lodos. El IDAEA-CSIC ha evaluado el riesgo ambiental y para la salud humana derivado de la movilización de contaminantes orgánicos en estos lodos y del polvo generado al secarse el barro en los días y semanas posteriores a la riada. Las muestras analizadas se recogieron en noviembre de 2024, días después de la dana, en las zonas más afectadas de la provincia de Valencia.

El trabajo analizó cuatro familias de contaminantes orgánicos que abarcaban la diversidad de fuentes agrícolas, urbanas e industriales afectadas por las riadas. El equipo analizó pesticidas de uso actual y prohibidos, plastificantes, retardantes de llama halogenados (aditivos industriales empleados para reducir la inflamabilidad de materiales) y cloroparafinas (compuestos industriales persistentes).

El trabajo analizó cuatro familias de contaminantes orgánicos que abarcaban la diversidad de fuentes agrícolas, urbanas e industriales afectadas por las riadas.

La evaluación del riesgo tanto en lodos como en el polvo mostró una diferencia importante entre el impacto ambiental en los ecosistemas y el impacto en la salud de la población.

En las muestras de lodos, la evaluación del riesgo mostró valores que superaban en más de 500 veces los umbrales de seguridad ecológica, en concreto, los resultados indican que la presencia de pesticidas y plastificantes en los lodos supusieron un riesgo para los suelos y la biodiversidad de la zona.

Respecto al polvo en suspensión, se detectó una presencia destacable de aditivos plásticos, pero en valores comparables a los que se respiran habitualmente en ambientes interiores (casas, escuelas, oficinas o medios de transporte). Por tanto, la exposición humana por inhalación de polvo no supuso un peligro tóxico añadido para la salud de las personas o los equipos de limpieza.

 

Estos hallazgos subrayan el papel de los eventos climáticos extremos como vectores de contaminación química difusa y resaltan la necesidad de desarrollar estrategias integradas de monitoreo ambiental

Ethel Eljarrat, investigadora del IDAEA

“Estos hallazgos subrayan el papel de los eventos climáticos extremos como vectores de contaminación química difusa y resaltan la necesidad de desarrollar estrategias integradas de monitoreo ambiental y gestión de riesgos posteriores a los desastres”, apunta Ethel Eljarrat, investigadora del IDAEA y autora principal del estudio.

El barro, un reservorio de microorganismos

Un estudio del IATA-CSIC, con participación del Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM-CSIC), el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC) y el CEBAS-CSIC, analizó muestras de sedimentos y polvo recogidas en varios municipios afectados. Los resultados revelan que la contaminación se repartió de manera diferente según el material: en los sedimentos, como el barro, se detectaron más microorganismos potencialmente patógenos como Salmonella o Escherichia coli; mientras que el polvo contenía el doble de microplásticos por gramo que los sedimentos.

El polvo presentaba el doble de microplásticos por gramo que los sedimentos. Además, las partículas encontradas en el polvo eran, en general, más pequeñas, lo que aumenta su potencial de dispersión por el aire y de inhalación. Por su parte, los sedimentos actuaban como reservorios de microorganismos potencialmente patógenos: se detectaron bacterias como Salmonella y E. coli, y virus entéricos humanos, mientras que la presencia de contaminantes microbiológicos en las muestras de polvo fue baja.

 

Las inundaciones no solo desplazan contaminantes, sino que también pueden redistribuirlos entre distintos compartimentos ambientales, creando vías de exposición para las personas y los ecosistemas

María José Fabra, investigadora del IATA-CSIC

“Las inundaciones no solo desplazan contaminantes, sino que también pueden redistribuirlos entre distintos compartimentos ambientales, creando vías de exposición para las personas y los ecosistemas”, remarca María José Fabra, investigadora del IATA-CSIC y autora principal del trabajo.

Partos prematuros en zonas afectadas

Un trabajo coliderado por Leire Salazar, del Instituto de Políticas y Bienes Públicos (IPP-CSIC), analizó 11.948 nacimientos registrados en la Comunitat Valenciana en noviembre y diciembre de 2023 y 2024, a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística.

Las investigadoras estudiaron la evolución de partos prematuros en municipios afectados y no afectados por la dana. Los resultados muestran que la exposición a las inundaciones durante el último trimestre del embarazo aumentó en dos puntos porcentuales las probabilidades de parto prematuro, sobre una tasa base en la Comunitat Valenciana del 5,5 %. Esto supone pasar de un nacimiento prematuro de cada 18 a uno de cada 13, un incremento relativo del riesgo del 36 %.

 

La investigación también encuentra que el impacto fue mayor en los municipios que sufrieron daños materiales más graves

La investigación también encuentra que el impacto fue mayor en los municipios que sufrieron daños materiales más graves. En las localidades más afectadas, el incremento estimado del riesgo de prematuridad alcanzó los 4,2 puntos porcentuales, lo que supone pasar de uno de cada 18 nacimientos prematuros a uno de cada 10.

Las autoras apuntan al estrés materno como posible explicación, aunque el estudio no lo analiza directamente, ya que los resultados “son compatibles con la evidencia científica sobre los efectos del estrés prenatal en la salud de los recién nacidos”. “Es necesario incorporar la salud materna a los planes de prevención y respuesta ante desastres naturales”, concluye Salazar.

 

Referencias:

Alberto Martinez-Alonso, Inés Girón-Guzmán, Pilar Truchado, Ana Allende et al. "Water quality disruptions following an extreme flood: Microbial and geochemical responses to the 2024 DANA in a Mediterranean wetland". Journal of Hazardous Materials, Volume DOI: https://doi.org/10.1016/j.jhazmat.2026.143830

Maria Vittoria Barbieri, Aleix Balasch, Julio Fernández-Arribas, Ethel Eljarrat. "Flood-induced mobilization of organic pollutants in Valencia after the 2024 DANA event: an integrated environmental risk assessment". Integrated Environmental Assessment and Management DOI: 10.1093/inteam/vjag110

Santiago Sánchez-Alberola, Eugenia Núñez, Félix Antonio López, Gloria Sánchez, Alba Pérez-Cataluña, Ana Allende, Pilar Truchado, Inés Galindo, Juan Carlos García-Davalillo, Amparo López-Rubio, María José Fabra, "Emerging risk assessment in areas affected by the Valencia DANA flood: Microplastics and pathogens in sediment and dust". Environmental Pollution, Volume. DOI: https://doi.org/10.1016/j.envpol.2026.127934

Leire Salazar and Nerea Bello-Iglesias. "Prenatal exposure to maternal stress during the 2024 floods in Valencia, Spain, and risk of prematurity". Social Science & Medicine. DOI: 10.1016/j.socscimed.2026.119828

Fuente:
CSIC
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