Avispas del papel (Polistes dominulus) en un nido a finales de la primavera. Imagen: Ellouise Leadbeater.
Revelan por primera vez que el plesiosaurio, un reptil marino prehistórico, no se reproducía por huevos sino que daba a luz a sus crías vivas. El estudio, que publica la revista Science, lo ha realizado la Universidad Marshal en Huntington (EEUU) y el Instituto de Dinosaurios del Museo de Historia Natural de los Ángeles (NHM, por sus siglas en inglés) a partir de un fósil de 78 millones de años que alberga un embrión en su interior.
Las avispas del papel (Polistes dominulus) no colaboran de forma altruista, están al servicio de la reina y construyen nidos con “extraños” para tener la oportunidad de heredar el trono si la reina muere. Esta es la principal conclusión de un estudio realizado por un grupo de científicos de Reino Unido que ha investigado el comportamiento de este tipo de avispas en España.
Recreación del nacimiento de una cría de plesiosaurio. Imagen: S. Abramovicz
En los caparazones pueden observar las marcas de corte detectadas con el miscroscopio y que avalan el consuma humano de la carne de tortuga. Imagen: IPHES.
Una investigación del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) asegura que las tortugas formaban parte del menú de las primeras poblaciones humanas de Europa, hace alrededor de 1,2 millones de años. El estudio, que publica el Journal of Human Evolution, se basa en el análisis de 75 restos fósiles de tortugas encontrados en la Sima del elefante en Atapuerca (Burgos).
Un equipo de científicos, dirigidos por el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Manuel Maldonado, señala que las esponjas marinas retienen el 88% del silicio del océano. Este elemento, un nutriente fundamental del océano, contribuye a la proliferación de las microalgas, que alimentan a muchos organismos marinos. Además, este mineral favorece la absorción de CO2 por parte de las microalgas.