Dinosaurios y reptiles del Mesozoico podían ver en la oscuridad y mantenerse activos durante la noche.
Una investigación estadounidense, que se publica hoy en la revista Science, demuestra que algunos dinosaurios y reptiles del Mesozoico (hace unos 250 millones de años) podían ver en la oscuridad y mantenerse activos durante la noche. Estos resultados contradicen la creencia de que estos animales sólo actuaban de día debido a restricciones energéticas.
Los verdecillos (Serinus serinus), aves que han colonizado las ciudades europeas, compensan los efectos negativos del ruido de las urbes dedicando más tiempo a cantar. Esta es una de las conclusiones de un estudio, publicado en Behavioral Biology, que confirma que el cantar más puede interferir con sus tareas vitales, como vigilar a los depredadores o a otras aves.
Los verdecillos (Serinus serinus) cantan durante más tiempo para compensar los ruidos de las ciudades.
El esqueleto del mamífero descubierto.
La Dirección General de Medio Natural y Política Forestal del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino (MARM) ha elaborado el primer Atlas y Libro Rojo de los Coleópteros Acuáticos de España peninsular. El documento reunirá información de 510 especies de 11 familias de coleópteros acuáticos para mejorar el conocimiento de estos insectos y contribuir a la conservación de sus ecosistemas.
Un estudio estadounidense, liderado por investigadores de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de California (EE UU), demuestra que las poblaciones de pingüinos de la Antártida han disminuido hasta un 50% en las últimas tres décadas. Los autores señalan que este declive se debe al descenso de las cantidades de krills -los crustáceos de los que se alimentan-, provocado por el impacto del cambio climático.
Con frecuencia, el único material biológico disponible para realizar identificaciones de personas o encontrar relaciones de parentesco es un ADN en estado muy degradado. En estos casos, los kits utilizados no arrojan un resultado positivo, ya que no se encuentra disponible todo el ADN. Ahora, Adrián Odriozola, bioquímico en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) ha desarrollado una herramienta para identificar personas mediante estos pequeños fragmentos de DNA.
El Laboratorio de Aplicaciones Bioacústicas (LAB) de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) demuestra que el sonido de baja frecuencia, producido a gran escala por las actividades humanas en alta mar, provoca un trauma acústico que se manifiesta con lesiones severas en las estructuras auditivas de los cefalópodos. Se trata del primer estudio que analiza el impacto de los sonidos antropogénicos en estos invertebrados.
Algunas poblaciones de pingüinos de la Antártida han disminuido hasta un 50% por el aumento de las temperaturas y la falta de su fuente alimentaria principal, los krills.