Grupo de guías astronómicos formándose en el Mirador astrómico Llano de El Jable, municipio de El Paso (La Palma).
Investigadores de la Universidad de Salamanca han hallado que el parásito Dirofilaria immitis, un gusano de la familia de las filarias, no sólo afecta al sistema cardiovascular y pulmonar de animales como el perro y el gato, sino también al sistema renal y que, además, cuando se encuentra en esta fase es un indicador de que la enfermedad, conocida como dirofilariosis, está ya en una fase aguda, con lo cual, los tratamientos tienen que ser distintos.
El 26 de abril de 1986 se produjo al noroeste de la ciudad ucraniana de Chernóbil el mayor accidente nuclear de la historia. A pesar de la extensión del desastre, 25 años después se desconoce aún su incidencia real. Un equipo de investigación internacional demuestra ahora por primera vez que las aves pueden ser más susceptibles a la radiactividad por la coloración de su plumaje.
Una de las aves incluidas en el estudio, la golondrina común (Hirundo rustica), con una coloración rojiza en su garganta
Un dugón en el aquario de Sidney.
Una vez fuera del huevo, alimentadas y protegidas por sus madres, las aves abandonan el nido. Pero no echan a volar sin rumbo, sino que escogen un lugar adecuado para asentarse. En el caso del búho real (Bubo bubo), las crías eligen su lugar de asentamiento en función del de su nacimiento.
El urogallo en el suroccidente de la Cordillera Cantábrica sobrevive en el cruce de dos barreras. Una, la viabilidad de la especie, en riesgo de extinción en España; y la otra, hallarse en el límite más suroccidental de su distribución en toda Europa. Un equipo internacional de investigadores ha determinado, por primera vez, el tamaño de la población de urogallo cantábrico en el Suroccidente asturiano. El estudio estima que aún viven en esta zona unos 144 ejemplares, una cifra que supera las expectativas iniciales de los investigadores.
Aunque el ecosistema de las dunas es singular, frágil y está protegido por la directiva “hábitats” de la red Natura 2000, su conservación es muy vulnerable a la proliferación de parkings, edificaciones próximas y pasarelas de protección y acceso a la playa inadecuadas.