Un estudio liderado por un equipo de Antropología Biológica de la Universidad Autónoma de Barcelona ha analizado el genoma de 54 bebés para trazar la historia genética de esta cultura desde sus inicios y a lo largo de la Edad del Hierro hasta la romanización, hace entre 2 700 y 2 100 años.
Muchas de las hojas de plomo con textos ibéricos proceden de expolios, pero investigadores de las universidades de Valencia y Barcelona han examinado una localizada en la excavación reglada del Pico de los Ajos (Yátova). Aunque la lengua íbera sigue sin poder traducirse, en este caso se ha podido identificar con bastante seguridad el nombre del autor del escrito o quien lo encargó: Tořaibeleś.
Arqueólogos con la escultura íbera encontrada en Fabara.