Investigadores españoles han descubierto una herramienta para medir la fibrosis cardíaca en personas con hipertensión arterial. Se trata de unos biomarcadores sanguíneos que permitirán diagnosticar mejor otros problemas cardiacos y personalizar tratamientos.
Investigadores de la Universidad de Granada han desarrollado tratamientos antihipertensivos de bajo coste a partir de la fracción proteica de especies de pescado de descarte de la zona surmediterránea. La sardinas, el jurel y el aligote son algunas de estas especies.
Científicos de la Universidad de Salamanca han estudiado cómo mejorar los mecanismos responsables de la hipertensión de aquellos pacientes a los que no les baja la presión arterial por la noche. Los resultados acaban de ser publicados en la revista Diseases Models and Mechanisms.
Un tratamiento combinado desde el inicio de la hipertensión arterial pulmonar proporciona mejores resultados a largo plazo, ya que mejora de forma muy significativa la evolución de los pacientes y reduce en un 50% el riesgo de fracaso clínico.
La exposición a niveles bajos de oxígeno en el ambiente es, entre otras, una de las causas por las que se desarrolla la hipertensión pulmonar. Ahora, un equipo de científicos del Imperial College London (Reino Unido), que cuenta con participación española, ha identificado el mecanismo celular causante de esta enfermedad que abre las puertas a nuevas posibles vías terapéuticas para una patología devastadora y con escasez de tratamientos eficaces.
Los expertos aconsejan que las actividades sedentarias de los jóvenes no superen las dos horas diarias. / SINC
Un estudio en menores europeos concluye que pasar más de dos horas al día frente a una pantalla incrementa la probabilidad de hipertensión en un 30%. El artículo señala también que no realizar actividad física diaria al menos una hora aumenta este riesgo en un 50%.
Cada 1 de enero reaparecen las buenas intenciones. Solo con media docena de buenas costumbres para llevar un estilo de vida más saludable se puede prevenir la enfermedad cardíaca en casi 3 de cada 4 mujeres, según un nuevo estudio.
La presión sanguínea modula la tendencia de cada persona a preocuparse y puede asociarse a un efecto ‘tranquilizador’ cuando es elevada. Así lo indica un nuevo estudio, liderado por investigadores españoles, que refleja que se puede aprender de forma implícita a aumentar la tensión arterial como modo de aliviar la tensión y el malestar emocional.