El análisis genético del patógeno detectado en un paciente suizo confirma que se trata de una cepa estable, la de los Andes, similar a la que causó el brote de 2018 en Argentina. Por ahora se descartan mutaciones inusuales o híbridos virales.
Las autoridades siguen la ruta recorrida durante cuatro meses por los primeros fallecidos del brote para tratar de identificar el lugar del contagio antes de embarcar en el MV Hondius.