La inteligencia artificial no siempre es una buena aliada a la hora de tratar asuntos importantes como la salud, ya que su uso inadecuado podría amplificar las diferencias sociales e infravalorar las necesidades poblacionales de mujeres y minorías en estos entornos. Para impedir que esto suceda, un equipo de expertos recomienda diseñar los algoritmos en equipos más inclusivos.
Una nueva investigación en EE UU cuantifica el impacto del ozono troposférico asociado al humo entre 2006 y 2023. El estudio lo vincula con unos 2 045 fallecimientos anuales en exceso durante ese periodo, que se suman a los atribuibles a otras fuentes de contaminación.
Tres estudios internacionales advierten de que los esfuerzos para aumentar el ejercicio entre la población apenas logran resultados. La falta de avances se agrava por profundas desigualdades sociales y de género que condicionan quién puede moverse más y quién queda atrás.
Los entornos urbanos influyen directamente en la salud cardiovascular y metabólica. La presencia de zonas verdes, lagos, fuentes y espacios de ocio anima a la ciudadanía a moverse e interactuar. Sin embargo, su acceso no es igual para todos, lo que contribuye a que la obesidad sea más frecuente en grupos con menor nivel socioeconómico.
Un amplio estudio basado en datos de atención primaria en Reino Unido revela que trastornos como la anorexia, la bulimia y la ingesta compulsiva pueden generar riesgos para la salud que persisten incluso después de superar la fase más crítica. Los hallazgos subrayan la importancia de ofrecer servicios sanitarios integrados y garantizar un seguimiento continuo de estos pacientes.
La evidencia científica apunta a que la contaminación atmosférica no solo afecta al corazón y los pulmones. También se vincula con alteraciones en el metabolismo que incrementan el riesgo de diabetes, obesidad y síndrome metabólico.
La OMS y sus socios internacionales reclaman situar la protección de la salud en el centro de la acción climática, ante la evidencia de que la dependencia de los combustibles fósiles y la falta de adaptación a un planeta más cálido tiene consecuencias devastadoras.
Un estudio vincula la calidad del sueño y algunos hábitos de vida saludables, como comer fruta y verdura o hacer deporte, con beneficios psicológicos entre los jóvenes. Aunque el trabajo no demuestra ninguna relación causal, cada una de estas costumbres es independiente y acumulativa, lo que significaría que cuantas más se llevaran a cabo, mayor podría ser el aumento de bienestar general.
La Sociedad Española de Epidemiología advierte en un comunicado de los riesgos para la salud, tanto física como mental, de los incendios forestales y las olas de calor que afectan a España. Además, recuerda que el cambio climático aumentará aún más la frecuencia de ambos fenómenos.
Por primera vez, un estudio analiza de forma global cómo el número de pasos diarios se relaciona no solo con la salud cardiovascular, sino también con afecciones como la diabetes tipo 2, la demencia, la depresión o las caídas. El análisis, basado en datos de más de 160 000 personas, refuerza el valor preventivo de caminar como hábito cotidiano, con beneficios para todo el organismo