La misión permitió a los astronautas observar desde la órbita lunar una de las estructuras geológicas más enigmáticas del satélite. Las observaciones humanas directas aportan matices que no recogen las imágenes automáticas.
Cuando el Sol se pone en el horizonte, las farolas empiezan a encenderse para iluminar la vida nocturna, un hecho que puede observarse desde el espacio exterior. Un estudio ha analizado millones de imágenes de la Tierra, en las que se muestra que el planeta ‘parpadea’ debido a cambios en la emisión de estas luces artificiales.
Con la Luna ya atrás y el amerizaje en el horizonte, la misión avanza hacia su fase final tras una semana de vuelos y pruebas clave en el espacio profundo. Las próximas horas estarán marcadas por ajustes técnicos y preparativos a bordo mientras la NASA afina los planes para el regreso seguro de la tripulación.
Además de explorar la cara oculta de la Luna y batir el récord de distancia de la Tierra de un vuelo tripulado, la misión llevará a cabo varios experimentos en la nave Orion que servirán para proteger mejor a los astronautas del futuro. Los resultados serán utilizados, entre otras cosas, para comprender cómo afectan el aislamiento y el estrés de un viaje espacial en la mente, el sueño y la tensión emocional de los tripulantes.
A través de sus redes sociales, la NASA y la Casa Blanca han publicado las primeras imágenes de la ‘puesta de la Tierra’ y el eclipse solar que presenció la tripulación de la misión Artemis II durante el sobrevuelo al satélite esta madrugada pasada.
La nave Orion completó esta madrugada el sobrevuelo de la cara oculta de la Luna y alcanzó los 406 771 kilómetros de distancia respecto a nuestro planeta. Tras este hito histórico, la misión inicia ya su regreso a la Tierra.
La misión de la NASA ha entrado en la esfera de influencia de la Luna, cuando la gravedad del satélite se convierte en la fuerza dominante que controla la trayectoria de la nave. Esta noche sobrevolará el satélite y batirá el récord histórico de distancia de la Tierra alcanzado por la humanidad.
Si todo sale según lo previsto, a partir de esta madrugada en España el mundo volverá a mirar al cielo con la expectación de una nueva etapa en la exploración espacial, en la que cuatro astronautas podrán contemplar en directo la cara oculta de la Luna, una experiencia reservada a muy pocos, aunque sin llegar a pisar su superficie.
Comienza la cuenta atrás de este ambicioso programa espacial que prevé viajar a la Luna y volver en poco menos de diez días. Las condiciones meteorológicas para el despegue son favorables, aunque la institución estadounidense advierte de vientos fuertes y nubosidad.
Este objeto cósmico se sitúa a 10 000 millones de años luz de distancia de la Tierra y ha perdido un 5 % de su brillo en dos décadas. Un estudio en el que han participado investigadores españoles sugiere que la estructura gaseosa que lo alimenta se está debilitando y que, por ello, la velocidad a la que fluye la materia hacia su interior ha disminuido cincuenta veces en tan poco tiempo.