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Los ratopines rasurados no dejan de sorprender a los científicos. Además de tener sangre fría y ser resistentes al cáncer, un nuevo estudio revela que estos roedores son capaces de estar 18 minutos sin oxígeno convirtiendo la fructosa en combustible en un proceso similar al de las plantas. Este hallazgo podría permitir diseñar estrategias para prevenir el daño tisular asociado a enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
La imagen cuádruple de una supernova
Es importante caracterizar bien a nivel genético las metástasis en cáncer de mama. Esa es la conclusión de una nueva investigación, liderada por expertos de varias instituciones de Cataluña, que describe por primera vez que cuanto más tiempo transcurre desde que se origina el tumor hasta la aparición de metástasis, más agresivo se vuelve este tipo de cáncer.
La necropilis de la Feixa del Moro, en Andorra, se construyó entre el 4500 y 3956 antes de Cristo. Así lo refleja la datación con carbono 14 efectuada a restos óseos exhumados en esa zona y analizados en el Centro Nacional de Aceleradores de Sevilla.
Cientificos españoles han identificado una proteína del andamiaje celular como responsablede la progresión de tumores. Los resultados permiten proponer dianas terapéuticas para cánceres altamente invasivos como los gliomas, que se producen en el cerebro y en la médula espinal.
Un estudio de la Universidad de Granada revela que los sustantivos masculinos son procesados más rápidamente por el cerebro si la voz que las emite es la de un hombre, mientras que los nombres femeninos se procesan con más facilidad si están dichos por una mujer. Los hallazgos podrían tener aplicaciones en el aprendizaje de idiomas.
Investigadores de la Universidad de Málaga han elaborado compuestos sintéticos que producen algunos organismos para protegerse del sol. La moléculas tienen una alta capacidad fotoprotectora y aportan más estabilidad que las incluidas en las cremas solares comerciales conocidas.
Un depredador extremadamente eficaz, así era el anficiónido Magericyon anceps, miembro de una familia extinta emparentada con los cánidos y los úrsidos. El análisis de sus fósiles, realizada por paleontólogos del Museo Nacional de Ciencias Naturales y de la Universidad de Alcalá, revela que este mamífero carnívoro del tamaño de una leona tenía un cuello dotado con una fuerte musculatura que le permitía matar y descarnar a sus presas.