Tigre de Amur (Panthera tigris altaica). / Laura Bertola.
Un nuevo estudio internacional relaciona el tamaño del cerebro con la cantidad de hormona del estrés en las aves. Un cerebro más grande aumenta la capacidad cognitiva, lo que les permite afrontar nuevos retos y llevar, en definitiva, una vida más relajada que las que tienen un cerebro pequeño.
Un equipo internacional de científicos ha secuenciado por primera vez el genoma completo de varias especies de felinos como el tigre siberiano, el león africano o el leopardo de las nieves. El estudio, publicado en la revista Nature Communications, supone un hito importante en la investigación genética de las especies carnívoras en riesgo de desaparecer y ayudará a su preservación.
Juli G. Pausas centra sus investigaciones en algo aparentemente contradictorio: la ecología del fuego. En su libro Incendios forestales, publicado por la Editorial CSIC y Los Libros de la Catarata, este biólogo del Centro de Investigaciones sobre Desertificación de Valencia ofrece una visión diferente sobre el papel del fuego en los ecosistemas mediterráneos.
Investigadores españoles están valorando el empleo de las larvas de Galleria mellonella, conocida como 'polilla de la cera', para estudiar el efecto patógeno de los hongos. Aunque aún no es posible reemplazar completamente a los roedores, utilizados habitualmente para este fin, por dichas larvas, este trabajo sienta las bases para el diseño de experimentos más concretos y definidos en estos animales.
Según un estudio liderado por el CSIC, la genética animal y la de la ameba Capsaspora están evolutivamente más cerca de lo que se pensaba. Los investigadores han descubierto que el gen Brachyury de este organismo unicelular es capaz de mimetizar la función de su gen homólogo en una rana africana y participar así en el desarrollo embrionario. El trabajo ha sido publicado esta semana en la revista PNAS.
Las larvas de la 'polilla de la cera (Galleria mellonella) viven en las colmenas de las abejas melíferas. / ISCIII
Una moderna infraestructura, gestionada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas a través del Instituto de Investigaciones Marinasy –cuyo desarrollo se hizo junto con la empresa Comercial Hospitalaria Grupo3 S.L.– recoge, almacena y distribuye muestras de parásitos y datos asociados en especies marinas de interés comercial.
Una investigación en la que ha participado el Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC ha demostrado que la primera comida tras el nacimiento altera la vida de los individuos. Las lagartijas alimentadas en el laboratorio nada más nacer se dispersaron menos desde su lugar de origen que aquellas que se valieron por sí mismas, que tuvieron una mayor probabilidad de sobrevivir.