Investigadores catalanes han encontrado en el yacimiento israelí de la cueva de Qesem evidencias de almacenamiento y consumo de médula ósea conservada, hace 400.000 años. Se trata de las muestras más antiguas halladas hasta ahora. Los humanos prehistóricos conservaban durante semanas los huesos de los animales que cazaban para procesarlos y comerlos más tarde.
Un equipo internacional de investigadores ha calculado que 5.579 especies animales están siendo explotadas en el mercado de vida salvaje. Los expertos también han previsto que otras 3.196 especies podrían estar en riesgo de una futura mercantilización.
Las bacterias del complejo ACB de Acinetobacter, que normalmente se adquieren en un contexto hospitalario, pueden también encontrarse en carne de res, según un estudio realizado con muestras procedentes de mercados en Lima, Perú. Aunque las bacterias aisladas eran susceptibles a la mayoría de antibióticos, estos resultados sugieren que la carne cruda puede representar un reservorio para estos patógenos.
Para explicar el tamaño relativamente grande del cerebro humano se ha planteado que podría ser una respuesta a las relaciones sociales. Pero ahora un nuevo estudio apunta que los factores ecológicos, como la búsqueda y procesamiento de alimentos, tuvieron un papel más importante en la evolución y crecimiento de nuestro cerebro.
Un nuevo estudio realizado en España revela que la cantidad de carne consumida y determinados hábitos en su cocinado se relacionan con el riesgo de padecer cáncer de mama. La investigación, integrada en el proyecto MCC-Spain, refuerza la idea de que la dieta es un factor de riesgo que puede modificarse para mejorar la prevención de esta enfermedad.
Un azúcar denominado Neu5Gc, presente en las carnes rojas, algunos pescados y productos lácteos, está relacionado con la aparición de tumores espontáneos en humanos. Investigadores de la Universidad de Nevada, Reno (EE UU), liderados por el español David Álvarez Ponce, han analizado la historia evolutiva del gen CMAH –quepermite la síntesis de este azúcar– y revelan qué grupos de animales han perdido el gen y por lo tanto son más apropiados para el consumo humano y para trasplantes de órganos.
El fraude en los productos cárnicos se ha convertido, en los últimos años, en una batalla de la industria alimenticia y la salud pública. Aunque existen numerosas estrategias para descubrirlo, no son lo suficientemente selectivas y sensibles para diferenciar especies animales cercanas. Investigadores de la Universidad Complutense han desarrollado un biosensor electroquímico capaz de detectar, en solo una hora, procesos de adulteración de carne de ternera con carne de caballo.
Investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos han demostrado el gran potencial que presentan materiales porosos de sílice para extraer contaminantes en alimentos. El avance se puede aplicar para controlar fármacos de uso veterinario en productos cárnicos.
Seguir una dieta mediterránea tradicional puede reducir el consumo hídrico, un descenso que podría llegar hasta la mitad si esta dieta fuera vegetariana. Es una de las conclusiones de una investigación internacional en la que participa la Universidad Complutense de Madrid, y con la que se han analizado las pautas de consumo y alimentación de los ciudadanos de 13 ciudades europeas.
En medicina es conocido el uso de la tomografía computarizada, un método de diagnóstico en el que se usan los rayos X para crear imágenes transversales del cuerpo humano. Ahora la misma técnica permite obtener imágenes de distintos tejidos en animales, como los cerdos, y desarrollar modelos de crecimiento sin sacrificarlos.