Investigadores españoles han participado en el análisis de la falange de un homínido de hace 1,9 millones de años. Aunque no se ha identificado la especie a la que pertenecía, sí se sabe que ya se había adaptado a la vida terrestre y realizaba el mismo tipo de tareas que los humanos actuales. Es, por tanto, el hueso más antiguo perteneciente a una mano considerada moderna por su morfología y funcionalidad.
La secuenciación del genoma humano, iniciada hace 15 años, supuso un hito científico que ha permitido abrir nuevas oportunidades en la investigación en distintos ámbitos. Uno de ellos, permite conocer la historia de la evolución humana y su proceso de selección natural. Para descubrir el linaje genético del hombre, un equipo internacional de científicos ha analizado las variantes en el número de copias de los genes de 236 genomas humanos, procedentes de 125 poblaciones de diferentes regiones del mundo.
Los Homo heidelbergensis vivieron en la Sierra de Atapuerca hace unos 400.000 años. / José Antonio Peñas (Sinc)
Los Homo heidelbergensis vivieron en la Sierra de Atapuerca hace unos 400.000 años. / José Antonio Peñas (Sinc)
Valles, terrenos al aire libre y llanos, y sobre todo las cuevas hacen de la Sierra de Atapuerca (Burgos) un lugar único, en el que habitaron al menos cuatro especies de homínidos y otros animales como el ciervo gigante, el jaguar europeo o el oso de las cavernas. Para entender cómo se creó este hábitat de gran valor paleontológico, un equipo del CENIEH ha logrado mapear la evolución del paisaje.
Científicos españoles han descubierto en el yacimiento de Barranc de la Boella (Tarragona) una letrina con excrementos fosilizados de hienas del Pleistoceno. El análisis de estos restos permitirá conocer la alimentación de estos animales y cómo era el entorno en el que vivieron hace cerca de un millón de años. Además, los investigadores han encontrado otros restos de las primeras poblaciones humanas en Cataluña.
En la región de Afar, en Etiopía, un equipo internacional de científicos ha hallado los fósiles de mandíbula y dientes pertenecientes a una nueva especie de homínido –Australopithecus deyiremeda– que vivió hace entre 3,3 y 3,5 millones de años. El hallazgo demuestra que el nuevo homínido compartió territorio con Australopithecus afarensis, con el que también coincidió en el tiempo.Esto supone la primera evidencia de que más de una especie de homínidos convivió a la vez.