Suscríbete al boletín semanal

Suscríbete para recibir cada semana el boletín SINC con los contenidos más relevantes y no te pierdas nada de la actualidad científica.

Suscríbete al boletín semanal
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Así se reproducen sin sexo las abejas sudafricanas

La abeja de El Cabo, protagonista del #Cienciaalobestia, es capaz de poner huevos que solo producen hembras sin ser fecundada. Después de décadas buscando el gen que explicara este único fenómeno de partogénesis en las abejas, un equipo australiano ha resuelto el misterio.

Abejas de El Cabo depositando huevos parasitarios en la colmena. / Benjamin Oldroyd/University of Sydney

Cómo se reproducen sin sexo las abejas sudafricanas (Apis mellifera capensis) es algo que ha intrigado a los científicos en los últimos 30 años, aunque su particular asexualidad, única entre las especies de abejas, es un rasgo más común de lo que se piensa en el reino animal.

Esta capacidad de producir hijas de manera asexual se conoce como telitoquia, un tipo de partogénesis que solo se da en esta subespecie africana de abeja

“Es una forma más eficiente de reproducción, por eso de vez en cuando vemos cómo una especie vuelve a ella”, dice Benjamin Oldroyd de la Facultad de Ciencias de la Vida y del Medio Ambiente de la Universidad de Sídney, Australia.

El investigador explica que el sexo en realidad es una forma extraña de reproducirse y, “sin embargo, es la forma más común de reproducción para animales y plantas en el planeta”, continúa. “Es un gran misterio biológico el que haya tanto sexo; no tiene sentido evolutivo”.

Oldroyd forma parte del equipo que, gracias a herramientas genómicas modernas, ha identificado un gen, llamado GB45239, en el cromosoma 11, responsable de los nacimientos vírgenes. Este gen es el que permite que las abejas obreras de El Cabo pongan huevos que solo producen hembras en lugar de machos normales como hacen otras abejas melíferas.

Esta capacidad de producir hijas de manera asexual se conoce como telitoquia, un tipo de partogénesis que solo se da en esta subespecie africana y que hace que se vuelvan parasitarias. Los resultados de la investigación se han publicado en la revista Current Biology.

Abejas parasitarias

“Los machos son en su mayoría inútiles”, indica el científico. “Pero las abejas obreras macho pueden reencarnarse genéticamente en reinas y eso lo cambia todo”. Es también una fuente de problemas ya que en lugar de ser una sociedad cooperativa, las colonias se llenan de conflictos porque cualquier obrera puede convertirse en reina.

Cada año en Sudáfrica, mueren 10.000 colonias de colmenas comerciales debido a la conducta de las abejas melíferas de El Cabo.

“Cuando una colonia pierde a su reina, las obreras luchan y compiten para ser la madre de la próxima reina”, indica Oldroyd, quien destaca el tamaño más grande de los ovarios de estas abejas.

Estas características las conduce hacia el parasitismo social, un comportamiento en el que las obreras invaden colonias ajenas donde se reproducen y persuaden a las obreras de la colonia anfitriona para alimentar a sus larvas. Cada año en Sudáfrica, mueren 10.000 colonias de colmenas comerciales debido a la conducta de las abejas melíferas de El Cabo.

Referencia:

Boris Yagound et al. “A Single Gene Causes Thelytokous Parthenogenesis, the Defining Feature of the Cape Honeybee Apis mellifera capensis” Current Biology 30, 1–12 (2020)

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
Artículos relacionados
Los pulgares de los neandertales se adaptaron para sujetar herramientas con mango

Un equipo liderado por la Universidad de Kent en Reino Unido, que ha analizado restos neandertales custodiados por varios museos, asegura que eran capaces de utilizar agarres de potencia. Esto implica que adaptaron sus pulgares para sostener herramientas de la misma manera que cogemos un martillo, entre los dedos y la palma de la mano, con la fuerza de dirección del pulgar.

Las heces de oveja reflejan la contaminación por microplásticos de los suelos agrícolas

Un equipo de científicos del proyecto Diverfarming ha encontrado microplásticos en el 92 % de las heces de ovejas analizadas en un nuevo estudio. El ganado había sido alimentado en zonas de agricultura intensiva de la Región de Murcia.