Investigadores de China y EE UU han logrado que personas con una forma rara de sordera genética recuperen oído de forma sostenida tras una única intervención. El trabajo demuestra una alta tasa de respuesta y aporta el seguimiento más prolongado descrito hasta ahora en personas con este tipo de pérdida auditiva.
Esta infección se contagia de animales a personas debido a la picadura de una garrapata y puede provocar fiebre, anemia y malestar diverso. Un estudio reciente revela una nueva variante del parásito que causa esta patología y otro describe el comportamiento de la especie más común vista en humanos.
Las personas con esta patología o con riesgo de padecerla presentan una composición de microbios intestinales determinada incluso antes de desarrollar síntomas, según un análisis internacional publicado en Nature Medicine. Este indicador identificaría de forma precoz a las personas vulnerables a desarrollar la enfermedad.
El riesgo de que un tumor vuelva a aparecer en otros órganos se juega en una franja muy concreta del tejido original. Un factor genético clave marca si ciertas células avanzan, se mantienen inactivas durante años o acaban originando focos secundarios.
Un equipo de la Universidad Pompeu Fabra detecta una enzima que se activa en las células humanas como respuesta al estrés debido a la infección por un coronavirus, y provoca cambios en la maquinaria celular que favorecen su producción y propagación.
Un equipo liderado por el CNIC ha descubierto que una herramienta genética de la levadura permite a las células humanas fabricar los ‘ladrillos’ del ADN incluso cuando sus mitocondrias fallan. El hallazgo permitirá investigar futuros tratamientos contra enfermedades mitocondriales graves que actualmente carecen de cura.
Un exhaustivo análisis global de la OMS y la IARC identifica 30 factores de riesgo modificables, como el tabaco, el alcohol y, por primera vez, nueve infecciones oncogénicas como responsables de 7,1 millones de diagnósticos anuales.
El modelo propone cuatro dimensiones interconectadas para entender cómo surge y evoluciona la enfermedad, integrando factores como el envejecimiento y la obesidad.
El descubrimiento de biofilms bacterianos en piedras de oxalato cálcico sugiere que los microorganismos poseen un papel activo en la formación de cálculos renales, lo que abre la puerta a nuevas estrategias de prevención.
Investigadores de la Universidad Rockefeller han identificado una enzima que, ante la ausencia de grasa beige, desencadena la rigidez de las arterias. El hallazgo permite vislumbrar nuevas terapias de precisión contra las enfermedades cardiovasculares.