Un equipo de la Universidad de Washington demuestra que combinar inteligencia artificial con ordenadores cuánticos permite simular sistemas complejos y descubrir propiedades inéditas en estos materiales. Este avance podría impulsar el desarrollo de nuevos dispositivos de computación y electrónica más eficientes.
La nueva infraestructura, instalada en la renovada capilla de Torre Girona, amplía las capacidades del superordenador MareNostrum 5 y permite combinar diferentes aproximaciones a la computación cuántica para abordar problemas científicos complejos.
La computación cuántica es uno de los avances más esperados, con capacidades infinitamente mayores que los sistemas actuales. Pero estas nuevas máquinas conllevan una inmensa amenaza: los hackers podrán usarlas para descifrar todas las claves que protegen nuestros datos. Los expertos urgen a adoptar una nueva criptografía inmune a esta tecnología.
Comprender cómo se comporta el ruido en sistemas cuánticos es clave para su desarrollo. Un nuevo estudio internacional, liderado desde Australia, permite identificar patrones ocultos en los errores que afectan a estos dispositivos.
Dos estudios muestran cómo el chip Willow de Google puede ejecutar un algoritmo capaz de revertir la dispersión de la información en un sistema cuántico. El avance, llamado Quantum Echoes, podría facilitar las aplicaciones prácticas de la computación cuántica, como la determinación de estructuras moleculares.
La Real Academia Sueca de las Ciencias ha galardonado a los investigadores estadounidenses John Clarke, Michel H. Devoret, y John M. Martinis por su descubrimiento del efecto túnel cuántico macroscópico y la cuantización de la energía en un circuito eléctrico.
A sus 33 años, la física Alba Cervera Lierta coordina Quantum Spain. Esta iniciativa pública de 22 millones de euros ha instalado un ordenador cuántico con tecnología 100 % europea en el supercomputador Marenostrum 5 del Barcelona Supercomputing Center, abierto a toda la comunidad investigadora.
La tecnología de la computación cuántica busca solucionar problemas que las computadoras clásicas no pueden abordar eficazmente. En un mundo cambiante como el nuestro, los retos son cada vez más complejos y precisan de una gran capacidad de procesamiento de datos. El investigador del Instituto de Física de Altas Energía habla con SINC sobre el futuro de la cuántica y su impacto energético.
Un estudio propone que los seres vivos tienen la capacidad de computar de manera subatómica y procesar información en una millonésima de microsegundo. Este hallazgo puede ayudar al desarrollo de equipos cuánticos más autónomos y resilientes.
Un equipo científico europeo ha logrado recrear por primera vez un universo en estado de falso vacío mediante un annealer cuántico, un tipo especializado de ordenador diseñado para resolver problemas de optimización. La investigación abre nuevas vías para explorar fenómenos fundamentales del cosmos desde la física teórica.