Una alimentación deficiente, ya sea por dificultades en el acceso a nutrientes o por el consumo excesivo de ultraprocesados y bebidas azucaradas, fue la responsable de 4 millones de muertes por cardiopatía isquémica en 2023. Un nuevo estudio revela que la dieta es uno de los factores de riesgo modificables más importantes para tratar este tipo de enfermedades cardiovasculares.
El próximo domingo 29 de marzo cambiará la hora en la Península Ibérica, Baleares, Ceuta y Melilla, y los relojes se adelantarán 60 minutos. Estas variaciones horarias suelen ser bianuales y pueden afectar a la salud de las personas, aunque son necesarios más estudios.
Una revisión de 18 ensayos con más de 143 000 recién nacidos apunta a que este antiséptico habitual y de bajo coste, podría disminuir en torno a un 29 % las infecciones del cordón umbilical en países de ingresos bajos y medios, con un posible efecto también en la reducción de la mortalidad neonatal.
Un nuevo estudio revela que el consumo de alimentos ultraprocesados está asociado con una menor fertilidad en hombres y una reducción del desarrollo embrionario en mujeres embarazadas.
Con datos de 116 países, un estudio asocia el aumento de la sequedad del suelo con un mayor crecimiento de bacterias resistentes a antibióticos. La relación también se ha observado entre niveles locales de sequía y resistencia antibiótica en hospitales.
La creciente atención hacia la menopausia convive con un mercado que ofrece soluciones sin siempre apoyarse en evidencia sólida. En un escenario donde el marketing se adelanta al conocimiento, el verdadero empoderamiento pasa por información rigurosa y apoyos públicos capaces de situar esta etapa como un asunto de salud colectiva, más allá del consumo.
Un nuevo análisis revela que el aumento de uso de energías renovables se asocia con una disminución significativa de las muertes por contaminación del aire. Sin embargo, las regiones con más tasa de pobreza en Europa dependen más de los combustibles fósiles y presentan mayor riesgo de mortalidad por esta causa.
Un porcentaje alto de tejido adiposo en la zona del vientre se asocia a un mayor riesgo de padecer enfermedades de corazón. Un estudio señala que este indicador resulta más fiable que el cálculo de la masa corporal y sugiere que la ubicación de la grasa en el cuerpo podría ser más relevante para predecir el riesgo cardiovascular.
El incremento global de las temperaturas podría limitar la práctica de ejercicio de millones de adultos antes de mediados de siglo, con un impacto significativo en la mortalidad prematura y en las pérdidas de productividad.
Con la edad, el sueño cambia y cuesta más conciliar el sueño. Pero no es que se necesite dormir menos horas, la evidencia científica muestra que las personas mayores tienen una menor capacidad para generar un sueño profundo y continuo.